I Shall Be Released

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

I Shall Be Released

Mensaje por Auberon Wardwell el Miér 20 Abr - 23:10

Los hermanos Montgomery aterrizaron tambaleándose pero enteros, ambos sosteniendo a Jesse con manos firmes. Auberon se separó de los tres tan pronto como llegó a su destino: el departamento de Wilhelmina y Jesse en Nueva York. Aquello era a propósito. No podía decir que hubiera sabido todo desde el principio, ni mucho menos, pero sí quería darle a entender a Jesse que había estado mucho más vigilado de lo que parecía, y que, de alguna manera, quería que viera todo lo que estaba por perder. Lo que ambos estaban por perder.

-La Maldición del Espejo, qué osado. ¿Quién te la enseñó?, ¿Wilhelmina o Adrien?. Tranquilo, no me voy a quemar vivo en nuestro pequeño encuentro. Joseph Morgan y yo estamos libres de la Inquebrantable, nosotros lo sugerimos en esa secta, pero nunca lo aplicamos a nosotros mismos. A ese nivel llegaba nuestra confianza, nuestro compromiso.

Aquello podría parecer irrelevante, contar aquél detalle sobre él mismo y sobre Joseph Morgan, pero no lo era. Gran parte de lo que envolvía a Jesse, irónicamente, tenía que ver con lo que Morgan y Wardwell representaban en esa Secta. En el Mundo Mágico nada era casualidad. Los hermanos Montgomery sostenían fuertemente a Jesse por ambos lados y Wardwell estaba muy cerca. Ni se había molestado en desarmarlo, como si esto también fuera una declaración de intenciones.

-¿Tú mataste a Werther o fueron ellos? Era un hijo para todos. Asbeel también.

Porque ahora le quedaba claro que todo eso del nieto de McJicahm había sido una sucia mentira. Y aunque aún no lograba conectar todas las partes, no sentía que le faltara tiempo.

Hizo un gesto a los hermanos Montgomery, quienes soltaron a Jesse y sacaron sus varitas, apuntándolo. Era como si Wardwell los hubiera incitado a un duelo no equitativo, del que él solo quería ser espectador.

_________________
avatar
Mundo Mágico
Mensajes :
73

Auberon Wardwell
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Jesse Crawford el Jue 21 Abr - 9:05

Debía haberlo previsto. Terminar con la guerra no habría podido ser tan sencillo como lanzarme hacia Wardwell y correr con la misma suerte que había tenido al enfrentarme con Werther. En algún punto entre la carrera hacia Auberon y levantar mi varita, los bastardos que ahora me tenían bien sujeto me habían interceptado para simplemente trasportarme a un lugar lejos de todo. Atrás se quedaba Mini, se quedaban los Delta, los revolucionarios y venerables frente a aquella bestia que había aparecido en medio de todo. Me maldije por permitir que esto sucediera. Me maldije y me dije imbécil mil veces mientras viajábamos en el flujo mágico.

Cuando me di cuenta del lugar al que me habían llevado, no pude sino esbozar una sonrisa de incredulidad al pensar en lo hijo de puta que tenías que ser como para querer matar a alguien obligatoriamente en su propia casa. Porque eso es lo que tenía que pasar: Auberon no podría tener otro plan en la cabeza que no fuera eliminarme ese mismo día.

-Tu mamá me la enseño. Eso y otras cosas- Le solté a la cara, mientras forcejeaba con los dos tipos que hasta ahora acababa de identificaba como los hermanos Montgomery, un par de casi desconocidos que solo tenían un nombre en el mundo por ser hijos de un ricachón más. Le sonreí, como si no escuchara o no pusiera atención en lo absoluto a lo que acababa de decir respecto a las libertades que él y Joseph Morgan tenían a diferencia del resto de los venerables. No acababa de hacer más que confirmar que el bastardo que tenía delante de mí era el líder indiscutido.

Era obvio que pasaría. Pero por algún motivo, la mención de Werther me afectó más de lo que yo mismo habría pensado. Mi sonrisa se desdibujó, transformándose en un rostro de ira mientras mi cuerpo empujaba hacia adelante, deseando poder sacarle cada uno de los dientes que adornaban esa puñetera sonrisa.

-No vuelvas a mencionarlo, cabrón. ¿Por qué no mejor acabas de una buena vez con todo este numerito? ¿No estás cansado de que te estemos pateando el trasero- Que apareciéramos en ese lugar en específico me daba una pequeña posibilidad de salir vivo.  Y mientras pensaba en esas pequeñas posibilidades, Auberon decidió ordenar a los hermanos lelos que al fin me soltaran, como si esperara que me mantuviera quieto en mi lugar… o todo lo contrario.


En cuanto tuve la oportunidad, le solté un cabezazo en toda la nariz al hermano que tenía más cerca, y como alma que llevaba el diablo, corrí hacia la parte trasera del apartamento, tres o cuatro enormes zancadas hasta la mesa de comedor sobre la que me lancé, usando esa misma fuerza de impulso para lograr que el mueble se volcara y me sirviera como protección.
 

Acción: Soltar cabezazo a hermano número uno y correr hasta lograr cubrirme con la mesa de mi comedor Rickard Minimalista Chocolate
avatar
Delta Iota Ypsilon
Mensajes :
430

Jesse Crawford
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Auberon Wardwell el Jue 21 Abr - 12:48

-¿Esa es tu perspectiva entonces? ¿No aprendiste nada?. Poner al país en nuestra contra y pretender que con eso terminará todo, que la “ley” nos aplastará, no es más que una ilusión inocente. Yo siempre estaré ahí, y siempre encontraré maneras de joder a los tuyos, y de hacer con este país lo que se me antoje.

Era una promesa. Le devolvió la sonrisa y dejó que los Montgomery hicieran lo suyo. Uno de ellos se demoró en reaccionar por el golpe en la nariz, como era obvio, y Auberon siguió con la mirada a Crawford mientras volcaba su débil mesa sobre el piso y se protegía tras ella. Ambos hermanos empezaron a lanzar un hechizo tras otro, que rebotaban en la mesa y le arrancaban pedazos. Como espectador de un show que comenzaba a resultarle aburrido, Auberon comenzó a caminar por el lugar inspeccionando esto o aquello, hasta que lanzó un hechizo anti apariciones para evitar que Crawford quisiera escapar.

Estaba exhausto, debía admitirlo. Con la invocación de la bestia nativa y ese complicado conjuro para impedir que Jesse escapara, había llegado al límite, pero precisamente por eso le urgía matar a Crawford, y por eso, precisamente, había llevado a los Montgomery como calentamiento para el ex presidente Delta, para que lo cansaran un poco también.

-¿Esconderte detrás de una mesa es lo que la gran figura moral de la Revolución puede hacer? Estoy muy decepcionado.

Uno de los hermanos lanzó un incendio a la mesa, que ardió en llamas que empezaron a consumirla, y que también acorralaron a Crawford en medio de un intenso calor.

-¿No te enseñaron a matar?

El hermano mayor miró a Auberon confundido cuando dijo esa frase, como si intentara comprender –sin éxito- el verdadero sentido de su presencia ahí. Pero desgraciadamente, no había escapatoria para nadie.

_________________
avatar
Mundo Mágico
Mensajes :
73

Auberon Wardwell
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Jesse Crawford el Jue 21 Abr - 14:35

Los primeros hechizos cruzaron el aire mientras me lanzaba sobre la mesa, volando por encima de mi cabeza y a un costado de la misma mientras todo mi cuerpo caía hasta el otro lado de la débil madera. Por un segundo, pensé en que mi peor error por ahora, era haber sido tan necio como para no hacer caso a Mini de comprar uno de esos comedores enormes de madera gruesa y fuerte. La barrera entre ellos y yo era poco menos que nada.

Los hechizos golpeaban la madera violentamente y con tal determinación que ni siquiera era capaz de responder al ataque. Mi mano seguía aferrada a la varita mientras escuchaba las provocaciones de Auberon y me percataba de que hasta ahora, él no había levantado la varita una sola vez para atacar. Estaba usando a los hermanos Montgomery para el trabajo sucio, mientras él se relamía los bigotes presenciando el espectáculo.

Lo primero que hice fue tratar de aparecerme y simplemente escapar. Por supuesto, las cosas nunca podían ser tan simples y de inmediato sentí esa imposibilidad de proyectarme hacia cualquier puto lado fuera de ese lugar. Wardwell acababa de hacer lo que cualquiera con dos dedos de frente haría si las intenciones eran evitar que el oponente escapara.

Los hermanos seguían lanzando ataques, uno tras otro sin parar mientras la mesa crujía y cedía poco a poco. Mis sentidos trataban de encontrar una pequeña apertura para apegarme al improvisado plan en el que había pensado desde el mismo instante en el que habíamos aparecido ahí, en mi primer puto apartamento. Y entonces la mesa comenzó a incendiarse.

Algo sucedió con los hermanos que, por un instante, dejaron de atacar. Casi sin pensarlo, salí del escondite y conjuré un bombarda simple, cuyo papel era distraer a los tres atacantes (y si era posible, herir) mientras yo giraba y corría directamente a la cocina, que se encontraba justo a unos cuantos metros de distancia. Sin detenerme a ver si el hechizo había tenido éxito o no, abrí el cajón de los cubiertos y saqué la Smith & Wesson MP 9 que había guardado en ese preciso lugar por si algún día era sorprendido por algún intruso.

Quité el seguro, corté el cartucho y salí de la cocina, apuntando el arma directamente a la cabeza de Auberon Wardwell y jalando del gatillo para terminar de una vez por todas con aquel hijo de puta. Si no tenía posibilidades vía magia, era posible tenerlas con un buen pedazo de plomo directo en el cerebro.

------------------------------------------------------
 
Hechizo: Bombarda a los hermanos.

Acción: Correr a la cocina, sacar mi pistola de machos y regresar disparando a la cabeza de Auberon.
avatar
Delta Iota Ypsilon
Mensajes :
430

Jesse Crawford
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Auberon Wardwell el Jue 21 Abr - 21:27

Wardwell se tambaleó al sentir el golpe de la explosión. Por unos momentos no escuchó nada más que un pitido insoportable. El mayor de los Montgomery tenía una herida en alguna zona de la cabeza, pues la sangre le escurría por la cara, el otro parecía ileso. Entornó los ojos buscando a Crawford, el humo del incendio de la mesa y del mismo bombarda hacía difícil que se viera todo bien así que intentó buscarlo con legeremancia. No podía escuchar sus pensamientos con claridad –seguramente tenía cierto nivel de oclumancia, lo que parecía obvio siendo quién había debido ser- pero sí le llegaban unas cuantas decisiones caóticas, y más importante: la localización.

Cuando lo vio supo lo que iba a hacer. Muchos magos no eran muy diestros en las armas no-maj, pero Auberon era mestizo y entendía perfectamente ese tipo de cosas, aunque no las apreciaba. Para él la magia lo era todo y no se necesitaba nada más. Aprovechando el humo y la poca visión, movió apenas su varita para hacer que el cuerpo del mayor de los hermanos, ya herido, se pusiera entre él y Crawford. Así, cuando la bala atravesó el lugar, el hermano mayor se había “interpuesto heroicamente” entre él y Crawford, aunque para el ojo avispado del pelirrojo más joven, quien no estaba cegado por el humo, quizá el “mobilicorpus” empleado hubiera resultado obvio.

El cuerpo inerte del hermano número 1 cayó al suelo, y como consecuencia, el otro hermano enloqueció. Auberon siguió atento los movimientos del menor. No quería que matara a Jesse, por supuesto, pero estaba seguro de que Jesse iba a poder arreglárselas. Era como si quisiera demostrarle lo que pudo haber sido, aunque fuera a arrebatárselo esa misma tarde.

El joven Montgomery soltó un grito desgarrador y como consecuencia, lanzó un hechizo hacia Jesse que terminó estampado contra los vidrios del ventanal que resguardaba su balcón. Una lluvia estruendosa de cristal cayó sobre el piso.

-Solo termínalo ya. Acabemos con esto.-El hermano lo interpretó como un mensaje para él, un permiso explícito para acabar con la vida de Crawford a pesar de todo, pero nada más lejos de la realidad. Wardwell seguía jugando un juego peligroso, pero no conocía otra manera de hacerlo llegar a la verdad, de hacerlo entender por qué las cosas habían salido de esa forma.

_________________
avatar
Mundo Mágico
Mensajes :
73

Auberon Wardwell
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Jesse Crawford el Vie 22 Abr - 9:43

No era la primera vez que disparaba un arma no-maj, pero a pesar de ello, mi pulso temblaba al sujetarla casi como si fuera la primera vez que tenía una entre mis manos. Aun con ello, mi firme convicción de insertar una bala en la cabeza de Auberon Wardwell parecía ser  lo suficientemente firme como para lograr un disparo certero. Para mi mala fortuna, Auberon siempre se las arreglaba para salir airoso de cualquier situación, y esta vez fue uno de los hermanos quien simplemente se deslizó hacia un costado para recibir aquella bala en lugar de la persona a quien estaba destinada. Valiente hijo de puta, quien me había robado probablemente la última chance de asesinar al líder venerable.


Apunté de nuevo y jalé el gatillo con la misma convicción, pero la segunda bala impactó contra la pared que estaba detrás de Wardwell, apenas a escasos centímetros suyos. O era tan poderoso como para ser capaz de desviar una bala a tan corta distancia, o simplemente había fallado sin más. Antes de que disparara una tercera vez, sentí un tirón de una fuerza descomunal que terminó por arrebatarme el arma de la pura inercia y, de paso, estrellarme contra el ventanal que se encontraba a mi costado izquierdo.

Apenas fui capaz de cubrir mi rostro y poco más, mientras todos los vidrios terminaban por caer sobre el piso y mi cuerpo ya maltrecho. Traté de levantarme de inmediato, pero una patada en el costado por parte del enfurecido Montgomery me llevó de nuevo al suelo. Cegado y aturdido, sentí que unas manazas enormes me tomaban por las solapas e instantes después sentí cómo mi nariz crujía ante el primer puñetazo. El hermano dolido comenzó a golpearme una, dos, tres veces, mientras su enorme cuerpo inmovilizaba el mío para tenerme a su completa merced.

Me pregunté por qué no había simplemente tomado su varita y había conjurado un Avada Kedavra, pero poco podía entender yo a alguien que acababa de ver a su hermano ser asesinado a sangre fría. Probablemente estaba enloquecido, cegado por la ira y sediento de ver mi sangre correr a través de sus puños. Haciendo uso de mis reservas de conciencia, tanteé el suelo hasta encontrar un enorme pedazo de vidrio que aferré con todas mis fuerzas, sin importar cuánto daño le hiciera a mi propia mano, hasta que lo clavé directo en el musculoso cuello de Montgomery.

Se echó para atrás en medio de un alarido de dolor, y fue ese pequeño instante el que aproveché para levantarme e impulsarme, sacando fuerzas de no sé donde, para derribarlo y esta vez ser yo quien miraba de arriba hacia abajo. Saqué el pedazo de vidrio de su cuello y lancé una nueva estocada, pero Montgomery, sangrando y ahogándose en su propia sangre, alcanzó a detener mi ataque con sus manos desnudas. Gruñí sobre su cara, mi sangre goteó sobre su rostro y empujé con ambos brazos, sorprendido al ver la manera en la que luchaba por su vida. 

Impulsé mi rodilla y golpeé su costado izquierdo un par de veces hasta hacer que sus fuerzas flaquearan. Mi cuerpo entero empujaba hacia abajo, mis ojos se clavaron en los suyos, cada vez más enrojecidos y menos conscientes; incluso parecía como si su mente ya se hubiera ido pero su cuerpo siguiera resistiéndose a morir. El gran pedazo de vidrio bajó lenta y agónicamente hasta rozar la piel de su cuello. En un último grito de desesperación, di un último empujón, lento y doloroso hasta que al fin la punta del vidrio traspasó la débil piel… centímetro a centímetro.

Joshua Montgomery dejó de luchar.

Mis pulmones jalaban aire y lo expulsaban con dificultad. Mi cuerpo se deslizó débilmente hasta quitarme de encima del cadáver de Joshua. El dolor de las manos laceradas no había llegado hasta ese momento en concreto, mientras me ponía de pie silenciosamente. Como si Auberon no estuviera allí mismo, mis pies se arrastraron hasta donde se encontraba tirada mi varita y entonces me quedé de pie, mirando el pedazo de madera que me había acompañado toda la vida, y luego incorporando la mirada hacia Auberon.

-Oye… tal vez sea mejor que lo dejemos para después, ¿No te parece?, ya sabes… cuando los dos estemos enteros y en igualdad de circunstancias… entonces podemos terminar esto. ¿Qué dices?...- Lo que quería era desesperadamente escapar de ese lugar con vida. No deseaba morir, no en esas condiciones, no cuando faltaba tanto por conseguir lo que queríamos. Pensé en mis pequeños y preciosos hijos, pensé en Mini y en que no me había despedido adecuadamente de ella, en lo mucho que quería pasar mil días a su lado. Básicamente, le estaba pidiendo que me perdonara la vida.
avatar
Delta Iota Ypsilon
Mensajes :
430

Jesse Crawford
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Auberon Wardwell el Vie 22 Abr - 10:49

Fue paciente, y esperó. Como una serpiente que se toma su tiempo en medir a su presa y que no sucumbe ante la prisa. Necesitaba a Crawford, pero a ese punto, al saber que su sistema se había derrumbado, también necesitaba hacerlo sufrir, porque lo merecía, porque no podría dormir tranquilo si le otorgaba una muerte pacífica. No lo había hecho con Syd, no lo haría con su hijo, por más familia que fueran.

Se acercó hasta donde estaba Crawford y el cuerpo inerte del segundo hermano. Auberon inspeccionó el cadáver desde su lugar y vio cómo Jesse tomaba su varita aunque no parecía alarmado al respecto. Dibujó, en cambio, una media sonrisa ante sus palabras.

-No, esto se termina ya. Pero no te preocupes, te voy a dejar recuperar el aliento. Mientras voy a contarte algo, a menos que Wilhelmina ya te lo haya dicho. Al parecer es buena descifrando cómo contar secretos que no debería contar. Dime, ¿cómo pudieron hablar de nosotros esos dos? ¿Podrías ayudarme a salir de esa duda?

No sabía que Harley también le había dicho a Jesse una profecía que él no había entendido por completo. En realidad era un secreto bien guardado porque hasta ese instante en el que lo había dicho en la Secta, nadie lo había sabido, porque carecía de importancia, porque Jesse no era nadie, pero las cosas eran distintas en ese momento.

-No quiero que te vayas de este mundo como un ignorante más. Te mereces al menos saber la verdad, digamos que te lo has ganado. No quiero que pienses que te voy a matar solamente porque eres el líder de esta revolución de juguete. Hay algo más.

_________________
avatar
Mundo Mágico
Mensajes :
73

Auberon Wardwell
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Jesse Crawford el Vie 22 Abr - 14:41

A pesar de que ya lo sabía, sentí una especie de vacío en el pecho al tener la certeza absoluta de que ese día iba a ser el último. Le observé la media sonrisa mientras podía sentir cómo mi corazón se encogía en desasosiego. Al menos estaba seguro de una sola cosa: Auberon nunca había decepcionado ninguna de mis expectativas.

Me llevé la mano al rostro mientras hablaba, observando en la palma mi propia sangre y lugo escupiendo un poco de la que se había estado acumulando dentro de mi boca a causa de la herida que me había provocado Joshua dentro de la boca. Miré también a su hermano menor cuyo nombre acababa de recordar… era Clark, con aquel pequeño agujero sangrante justo en medio de la frente y la mirada perdida hacia el vacío. Me pregunté si el también había pensado en morir o había estado dispuesto a morir por su causa.

-Debes saber que no voy a decirte una sola palabra respecto a lo que hicieron Mina y Adrien. Si eres tan bueno leyendo mentes, debiste prever lo que iba a pasar y darte cuenta de que es imposible que de todos esos imbéciles que conforman tu preciada secta, no haya al menos un par que no estén completamente locos- Volví a escupir sangre, esta vez a unos cuántos cenímetros de los pies de Auberon. Me agaché para recoger mi varita pero no hice amague alguno de querer tomarlo por sorpresa. A esas alturas, era imposible mover un solo dedo sin que Wardwell ya lo tuviera en consideración.

Lo que al final logró sacarme de la actitud indiferente que había tratado de mostrar hasta ese momento, fue aquella última declaración respecto a saber “la verdad”. Hasta donde mi conciencia llegaba, aquello jamás había pasado de ser una simple guerra de intereses políticos, y mi presencia para Auberon no había sido más que un simple dolor en el culo que había llegado el momento de remover. Pero lo que acababa de decir ciertamente movía mi curiosidad.

-Bueno, ya tienes mi atención. ¿De qué verdad se supone que estamos hablando? – Si tenía algo qué decir, que lo hiciera. Escucharía con las reservas necesarias, esperando a que soltara cualquier estupidez sacada de la manga. Lo menos que me esperaba es que cualquier cosa que dijera no fueran más que mentiras, por muy pocos motivos que en ese momento Auberon tuviera para mentir.
avatar
Delta Iota Ypsilon
Mensajes :
430

Jesse Crawford
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Auberon Wardwell el Vie 22 Abr - 16:27

En algún momento había pensado que Jesse sí iba a decirle la verdad, aunque fuera para regodearse del brillante plan que él y los demás habían logrado conjugar. Pero no, se equivocaba, iba a mantener ese secreto hasta el final, al parecer. Ya daba lo mismo, su curiosidad podría ser saciada después.

-Estoy pensando en la posibilidad de que Wilhelmina haya tomado clases con algún legeremago avanzado, hizo que viera en su mente lo que ella deseaba y no lo que yo estaba buscando. Tal vez el verdadero líder de la KAU, tal vez…¿Lovecraft?, ¿quizá? Siempre fue mi alumno más brillante…

Estaba especulando y por supuesto, también dándole a entender que sabía perfectamente de qué estaba armado su grupito de revolucionarios: de los despojos terroristas de otro continente, ni más ni menos. Y que los conocía bien. El asunto era que realmente no estaba seguro de que así hubieran sido las cosas, pero por el momento no encontraba otra explicación.

-¿Sabes realmente de dónde salió la extraordinaria gárgola que lleva los asuntos de la universidad? La mayoría piensa que ha estado aquí siempre, que es tan vieja como BK, y que antes estaba dormida pero en los tiempos modernos despertó de nuevo para volver a llevar las riendas de su universidad, pero en realidad no hace mucho tiempo que ronda por aquí.

Hizo un gesto con la mano como anticipando que Jesse protestara por lo que parecía una improvisada clase de historia.

-No protestes, te interesa lo que sigue, te lo prometo. Antes de que Morgan y yo encontráramos la fuente de magia más poderosa del mundo, para evitar que los Venerables anteriores a nosotros nos obligaran a comernos a nuestros primogénitos a cambio del poder total, revivir a las personas en el sótano de nuestra secta era muy complicado. El cuerpo nunca volvía a ser el mismo. La gente cree que solamente existimos Anemone y yo como herederos Wardwell, como si un hechizo colectivo poderoso le hubiera borrado la memoria a todo el mundo. Pero había alguien más. Nuestra hermana menor. Se llamaba Julia, era muy hermosa y muy inteligente. Fue a estudiar a Brigantia con Joseph y conmigo, y terminó enamorándose de un idiota llamado Syd Crawford, seguro te suena familiar.

Nunca había vuelto a contar esa historia en voz alta desde que se la había dicho a sus padres al volver con el cadáver de Julia. Las manos le temblaban al recordar la sensación de haber perdido a su hermana, el dolor de saber que no había podido hacer mucho por ella, para que no llegaran a ese punto sin retorno al que habían llegado. Julia había vivido con Syd casi un año, el mismo tiempo que les había llevado a ellos encontrar y entender el nodo, que había sido mucho más difícil de dominar para él y Joseph de lo que fue para Mina y Adrien, porque no habían estado acompañados de ningún decano, y tampoco de buenas intenciones.

-Syd Crawford y Julia eran marginados en Europa, ella era mestiza y él era, directamente, uno de esos que llamaban “sangre sucia”. Y ella murió por él, murió por salvarle la vida en una lucha que nunca debió ser la suya, por ideales completamente estúpidos, de sangre. Mi hermana murió por salvar a tu padre, y también por salvarte a ti. No tienes idea de lo mucho que nos hizo sufrir a todos.

Se remojó los labios. Su mirada seguía atenta en Crawford, en cada movimiento que hacía y en si estaba esperando el momento para atacarlo, pero al parecer estaba dispuesto a escuchar.

-Joseph amaba a mi hermana, y mi hermana lo amaba a él, pero tu padre se convirtió en un molesto obstáculo para todos. Tu padre no fue capaz de salvarla, no fue capaz de hacer nada, tenía que cuidar de ti, ¿Sabes? eras solo un bebé y eras su responsabilidad. Pero nosotros no íbamos a quedarnos con los brazos cruzados. La trajimos aquí e hicimos un ritual, uno que nos costó más de lo que pensamos en un principio. Julia podría seguir viviendo, y se convertiría en el ser más sabio del mundo, acumularía todo el poder posible en cuanto a conocimiento, sería una eminencia, pero no volvería jamás a su cuerpo. ¿Estás conectando los hilos ahora?

Julia no había tomado la decisión, la habían tomado Auberon y Joseph, sin pensar en las consecuencias. Julia seguía viva, pero atrapada en un ser de piedra, el más sabio del mundo, pero también el más deshumanizado. No tenía memorias de su vida, o si las tenía, no le importaban ya. Para ella todos eran desconocidos: Joseph, su hermano, su hijo. Habían perdido, la habían perdido de todos modos. Habían impuesto a Elena Bradbury, una no-maj, en la vida de Syd, un recuerdo inventado. Pero eso tampoco había sido suficiente.

-¿No has notado que tú y yo nos parecemos bastante?

_________________
avatar
Mundo Mágico
Mensajes :
73

Auberon Wardwell
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Jesse Crawford el Vie 22 Abr - 17:02

-Si lo tienes tan claro entonces no sé para qué lo preguntas. Deja de jugar con la presa y di lo que tengas qué decir o termina de una puta vez- Me negaba rotundamente a siquiera mencionarla. Aunque las deducciones de Auberon fueran, de hecho, escalofriantemente certeras, no iba a permitir que tuviera pista alguna respecto a lo que Mini había hecho para darnos información. Que fuera el final de mis días no significaba que lo fuera para nadie más, mucho menos para esa chica cuyo talento e inteligencia iban mucho más allá que las pretensiones de este hijo de puta.

Respecto al resto de su monólogo; me había imaginado cualquier cosa, de verdad, lo que fuera. Habría apostado un brazo a que trataría de convencerme, con algún retorcido y muy convincente sermón, que su lucha no era más que un movimiento justo, que habían estado cuidando de nosotros durante generaciones y generaciones, que todos esos sacrificios de sangre que habían hecho por siglos había sido todo para salvaguardar a nuestra sociedad y que no estaban haciendo más que cuidar lo que con tanto esfuerzo habían protegido.

Pero no fue nada remotamente parecido. Comenzó con alguna estúpida clase de historia de la que seguí el hilo nada más por pura inercia, a pesar de sentir que la sangre simplemente no paraba de emanar de las diversas heridas en mi cuerpo y que el cansancio estaba cerca de hacerme doblar las rodillas. Estuve a punto de protestar al respecto, pero el tipo siguió y siguió hasta que sus palabras comenzaron a sonar turbias.

Acababa de decir que su hermana se había enamorado de Syd, de nada más y nada menos que mi padre. Fruncí el ceño, aturdido por si quiera pensar en lo que ese simple hecho podía significar, tratando de darle sentido a toda la verborrea que Auberon estaba escupiendo en cuestión de minutos. En resumidas cuentas, su hermana estaba literalmente hecha piedra. La gárgola… la famosa gárgola de BK cuyo origen todo dios desconocía pero que había estado ahí desde quién sabe cuánto tiempo. Aquel ser casi mitológico de conocimientos infinitos que solo podía ser creíble porque te podías acercar y hablarle, a veces con respuesta y la mayoría de las veces sin ella. Esa puta estatua estaba resultando ser una Wardwell… y un poco más que eso.

Sentí nauseas inmediatas y agaché la mirada, completamente mareado y con un dolor en algún punto entre el pecho y el estómago. Mi cuerpo comenzó a temblar mientras una lenta y pesada gota de sudor frío recorría el costado de mi rostro. Como un ramalazo de agua fría, las palabras de Harley golpearon mi mente… aquella profecía de poco sentido había de pronto tomado más fuerza que nunca. Mi madre resultaba ser Julia Wardwell, lo que convertía en toda esta mierda en una delirante, comiquísima, cruel e irreal ironía de película barata.

-Estás mintiendo. -Dije en voz muy baja… casi inaudible, más para mí mismo que para Auberon. - No puedes ser tan cabrón como para salirme con esto… no puedes ser tan hijo de puta…- El hecho es que Auberon no estaba mintiendo, y por alguna razón, lo sabía. Pensé en el rostro de mi padre, en lo esquivo que había sido con el pasado, especialmente con todo lo que rodeaba al recuerdo de Elena, aquella mujer que en realidad nunca había sido mi madre. Vi los ojos de Wardwell y entonces me parecieron condenadamente famliares.


-No no no no NO NO NO AVADA KEDAVRA- En una ráfaga de locura levanté mi varita hasta apuntar directo al pecho de Auberon, el hombre que no era otra cosa sino mi tío, mi familia, mi puta sangre misma.
avatar
Delta Iota Ypsilon
Mensajes :
430

Jesse Crawford
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Auberon Wardwell el Sáb 23 Abr - 1:58

-No tengo por qué mentirte. Mucho menos con algo así.

Era verdad, no estaba inventando ni siquiera media palabra, aunque era un hecho que había elegido el peor momento para decírselo. Elena Bradbury había sido un recuerdo impuesto en Syd Crawford, pero aún en las circunstancias en las que lo habían hecho, el padre de Jesse había luchado bastante. Eso, por supuesto, no era lo que realmente lo había convertido en un enemigo.

Notó que Jesse enloquecía, pero mantuvo la calma. Lo dicho, no lo subestimaba, pero tampoco estaba dispuesto a ceder ante él o a hacerle notar que no lo hacía, pues eso habría significado darle más poder, y a veces con una chispa de esperanza bastaba. Notó un resquicio de luz verde salir de la varita de Jesse, pero la peor maldición imperdonable de todas no era fácil de conjurar para quien no tenía verdaderos impulsos asesinos. Era obvio que lo habían entrenado bien, pero también lo era que estaba tomando consciencia de que estaba frente a sangre de su sangre. Sintió una gota de sudor frío recorrerle la espalda porque por un momento creyó que no iba a fallar, que iba a lograr esa complicada maldición sin más, pero al final quedó solo en un intento.

-Debiste haberte cobrado más vidas antes de venir por mi. ¿Wilhelmina te dijo cómo funcionan estas cosas cuando te enseñó nuestras maldiciones o fue lo suficientemente delicada como para no aterrorizarte? Cada muerte que te cobras te hace perder un poco de ti mismo, pero también te hace más fuerte. ¿Cuántas muertes te has cobrado tú para creer que puedes enfrentarte a mi?.

Con un movimiento de varita conjuró los zarcillos de corrupción. Las sombras se apoderaron del departamento de Crawford y se convirtieron en crueles ganchos que lo levantaron del piso, rasgándole la espalda, convirtiéndolo en un títere. Auberon aprovechó para acercarse a intentar arrebatarle la varita.

-No he terminado de hablar. Y me vas a escuchar hasta que acabe. Nosotros matamos a tu padre. Era muy bueno investigando, ¿sabes? el mejor historiador del país, diría yo. Pero las cosas a las que estaba llegando, las mentes que intentaba mover, los hilos negros con los que intentaba dar. Al final no creas que esto fue una vendetta personal por Julia, los habíamos dejado en paz, ¿no es cierto? Los dejamos vivir, encontrarle sentido a sus existencias, lejos de nosotros. Pero tuvo que volver a meterse donde no debía.

Entrecerró los ojos, con furia. Si Auberon no había aceptado a Jesse como parte de la familia había sido, primero, porque Jesse no era lo que nadie había esperado de un Wardwell, hijo de quien entonces no era más que un don nadie, y un constante recordatorio para Morgan y para él mismo del terrible fallo que habían cometido. Y después, porque Syd se había encargado de provocarlos una vez tras otra.

-Tenemos una maldición que hace que vayas muriendo en tanto dices una palabra en específico. Los marcamos. Lo hacemos con nuestros enemigos políticos, aunque también con quien deseamos que tenga una muerte lenta. La palabra con la que marcamos a tu padre fue “hijo”. Así que podría decirse que tú también nos ayudaste a matarlo. Cada vez que te lo dijo, cada vez que te mencionó a alguien más, cada vez que te evocó en voz alta, estaba muriéndose sin más.

Movió la varita de nuevo y Jesse cayó al suelo, libre de los ganchos. Sin más, le regresó su varita, lanzándosela a los pies.

-Ahora ya sabes la verdad.

_________________
avatar
Mundo Mágico
Mensajes :
73

Auberon Wardwell
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Jesse Crawford el Lun 25 Abr - 13:40

Haber cobrado unas cuantas vidas a lo largo de mi vida me convertía en un monstruo asesino… en uno no precisamente my diestro para esos menesteres. Jamás había conjurado una maldición de tales magnitudes contra nadie, pero un impulso dentro de mi pecho me decía que esta vez sería capaz de hacerlo, de conjurar el avada definitivo que terminaría de una vez por todas con la vida de Auberon Wardwell. No fue así. Y de cuatro intentos consecutivos de tratar de arrebatarle la vida, todos ellos habían fallado miserablemente.

Sentí la fuerza, el impulso, la magia corriendo a través de mis venas; me sentía listo para hacer algo que era necesario para el mundo y para todos. Pero algo dentro de mi mente, algo muy pequeño y fugaz que me hizo dudar durante un solo instante, fue suficiente para que el destello verde se convirtiera en nada. Me quedé ahí parado, con la varita apuntando hacia su pecho y los ojos enrojecidos y llenos de ira en el resumen palpable de lo que prácticamente había sido mi vida entera: una vida llena de intentos incompletos. Sabía muy bien que todo había terminado.

No me moví un solo centímetro, ni cuando me explicaba cómo funcionaba el asesinato ni cuando deslizó suavemente su varita hasta conjurar aquellos ganchos que repentinamente se me clavaron dolorosamente en el cuerpo. Sentí la oscuridad invadir mi viejo apartamento, la misma que yo había utilizado para asesinas a Werther, pero esta vez con su rostro oscuro y macabro directo hacia mí. No pude evitar pensar que no era más que el simple karma que llamaba a la puerta.

Solté un alarido cuando los ganchos comenzaron a jalar, rasgando piel y carne hasta levantarme en el aire como uno de esos pedazos de carne que usaban en lugares no-maj. Ya no era capaz de evitar nada, pero por algún estúpido motivo no paraba de intentarlo. Jalé mis brazos hacia adelante, traté de curvarme y de moverme, cada uno de esos movimientos acompañados de una dolorosa tortura. Al fin me quedé quieto solo para mirarlo a los ojos cuando comenzó a hablar de mi padre.

No hay muchas cosas que tengo qué decir acerca de mi padre porque todo lo que giraba en torno a él no había sido precisamente muy claro. La mayor parte de mi vida había estado acompañada de otras personas, de otros niños o de elfos domésticos; pero si lo meditaba bien, si de verdad trataba de hacer un esfuerzo mental acerca de mi padre, resultaba que sí podía encontrar algunos momentos, unos pocos y bien contados que a pesar de todo, me percaté de que ahora me resultaban mucho más brillantes de lo que siempre me habían parecido. Mientras Auberon hablaba de él, de la molestia en la que se había convertido y de la forma tan hija de puta que habían usado para matarlo, aquellos momentos brillantes en mi cabeza comenzaron a salir, uno tras otro. Y después de mucho tiempo, pude recordar nítidamente todas las facciones de su rostro. Con Warwell frente a mí, sonreí recordando a Syd Crawford sin poder creer la cantidad de tiempo que había desperdiciado estando enojado con él.

Auberon me liberó de los ganchos y caí de rodillas, con mi propia sangre corriendo a través de mi cuerpo y provocando un pequeño charco justo debajo de mí. Me sentía mareado y con apenas un poco de fuerza para mantenerme despierto, pero logré tomar la varita que había tirado a mis pies e incluso de levantarme una vez más hasta quedar de pie. Auberon era un poco más alto que yo, no demasiado. Era cierto, lo veía a los ojos y no podía negar ver aquellos rasgos tan familiares que ahora me parecían mucho más claros y notorios.

-Te agradezco mucho habérmelo dicho hasta ahora, Auby. No puedo imaginar una vida entera sabiendo que soy mitad Wardwell. ¿Sabes a qué me refiero, no?... es decir… ¿Puedes imaginarlo? Lo repugnante que hubiera sido saber que soy parte de tu familia un día tras otro…


Di unos pocos pasos hacia atrás, negando con la cabeza. Comencé a reírme, primero brevemente y luego con más fuerza. Me resultaba graciosa la idea de pensar que en algún momento había jurado acabar con toda la estirpe Wardwell sin saber que para lograr eso también tenía que terminar conmigo mismo. Todo resultaba ser una gigantesca estupidez.

-¿No te da gusto? Ahora vas a poder hacer eso que hacen todos los de tu pequeña secta para obtener más poder sin necesidad de comerte a tus propios hijos. Es una pena que lo puedas hacer solo hasta ahora que todo tu mundo está a punto de derrumbarse.- Aferré la varita con toda la fuerza que me quedaba. -Jala del gatillo, bastardo, ¿Qué mierda estás esperando? ... MÁTAME GRANDÍSIMO HIJO DE PUTA- Levanté la varita una última vez, tratando de conjurar un bombarda máxima directo en su pecho. No me iba a ir tratando de conjurar otra vez un avada ni ninguna otra puta maldición inventada en su secta. No me iba a largar de este mundo sintiendo otra vez la oscuridad, siendo como uno de ellos.

No era ningún Wardwell de mierda… era un Crawford, como mi padre.
avatar
Delta Iota Ypsilon
Mensajes :
430

Jesse Crawford
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Auberon Wardwell el Lun 25 Abr - 14:17

No le contestó nada respecto a lo que decía sobre ser parte de su familia, se lo concedió porque, ¿qué más podría decir en esos momentos?, ¿qué quedaba si no eso?. Lo miró, y en ese instante también pareció reparar, por primera vez y en serio, en cuánto se parecían el uno al otro, aunque eso inevitablemente lo llevaba a cuánto se había parecido Julia a él. Auberon adoraba a Anemone, pero Julia siempre había sido distinta para toda la familia, siempre había tenido un aire diferente, amable. Había sido la excepción en esa familia que siempre buscaba lo mejor a costa de otros, ella había dado lo mejor de sí para los demás.

Tampoco le dijo que, desde su perspectiva, las cosas apenas iban a empezar. Tantos años actuando en secreto, tantos años llevando las riendas del país para que los magos siempre vivieran bien, a salvo. Estaba comprometido con los Estados Unidos, comprometido hasta lo más profundo y los intentos de un montón de chiquillos ambiciosos no iban a cambiar eso. Él iba a ser más fuerte, y cuando ese país se estuviera cayendo a pedazos por la inhabilidad de sus nuevos gobernantes, entonces pedirían su regreso de rodillas.

No quería torturarlo más, no por ningún sentimiento de compasión porque al final fuera o no fuera su familia, sino porque el tiempo apremiaba, porque tenía que terminar con eso de una vez y seguir con sus planes. Y porque no tenía sentido. Podía haber hecho muchas cosas en aquél sótano, pero no se consideraba un sádico, no encontraba placer en matar, ni pasaba sus días pensando en nuevos métodos para torturar. Así que eso se terminaba ahí.

No esperó. Alzó la varita y conjuró un Avada Kedavra, limpio, sin más dilaciones. Pero no pudo ver el resultado inmediato. La explosión del bombarda apenas y la pudo salvar con una aparición ráfaga en el mismo lugar, pero tenía la mitad del cuerpo quemada, sentía que su piel ardía y se consumía. La sangre, solo la sangre de los suyos lo iba a poder ayudar. En ese momento, solo sangre podría ayudarlo a recuperarse, y solo le quedaba esperar a que Jesse de verdad estuviera muerto.

_________________
avatar
Mundo Mágico
Mensajes :
73

Auberon Wardwell
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Jesse Crawford el Lun 25 Abr - 17:13

Lamentaba muchas cosas respecto a lo que había sido mi vida. Lamentaba, sobre todo, haber sido tan idiota durante tanto tiempo. Echarle la culpa a mi padre de mi comportamiento había resultado la cosa más sencilla del mundo, porque al final, todos me habían dado siempre la razón. ¿Qué más podía hacer un pobre muchacho sin nadie quien lo orientara más que ir por todos lados causando problemas? ¿Qué más remedio que refugiarse en alcohol y drogas en cuanto tuvo oportunidad?

Lo cierto es que la idiotez no cabía detrás de ninguna excusa, y eso lo sabía más que bien. Siempre lo había hecho. La verdad es que mi naturaleza caótica simplemente embonaba perfecto con la condescendencia social de los “niños incomprendidos”.  Recordaba haber disfrutado del sufrimiento ajeno por pura malicia, de regodearme en el poder de mis posibilidades con la confianza de que siempre me iba a salir con la mía, de que mientras mi padre fuera quien era, no había problema con pasar una o dos noches en prisión, o ser suspendido del colegio cuantas veces se me diera la gana.

Pero todas las idioteces que cometes en tu vida, tarde o temprano te pegan por la espalda. No me di cuenta de eso cuando murió mi padre, sino mucho después, cuando me enamoré de Wilhelmina, o más bien, en el preciso instante en el que estuve a punto de perderla para siempre. Ese suceso fue el parte-aguas absoluto, entre el antes y el después de destrozarle el corazón a la mujer que amaba.

Y es que perderla me había significado perder también todo lo demás. No me refiero por supuesto a cosas materiales, me refiero por completo a un sentido de existencia, a sentir que sin ese algo la vida no tiene en lo absoluto ningún sentido. Yo sé que no es para nada sano hacer a una persona el centro de lo universo; lo sé y no crean que no me lo repetí cientos de veces. Pero la verdad es que esas teorías individualistas solo pueden funcionar para la clase de personas que son capaces de crearse su propio mundo. Yo nunca fui esa clase de personas, yo literalmente la necesitaba para seguir viviendo porque solo ella era capaz de convertir mi gran estupidez en algo útil, en algo que de verdad valía la pena.

Estoy hablando de la revolución. Pasé meses lamentándome también por ello, de haberme metido en un asunto que apenas si comprendía en su totalidad y de poner mi propia sentencia de muerte. Por culpa de la revolución no podré ver un solo día más a mis dos hijos. Por culpa de todo esto iba a ser incapaz de estar junto con esa mujer. Pero ahora, haber sido parte de algo tan grande no me parecía tan lamentable después de todo; porque Mini y esta convicción de cambiar las cosas habían convertido a un imbécil con dinero heredado en alguien capaz de ser útil en la puta vida, en alguien que de verdad se había convertido en un dolor de culo para ese montón de psicópatas todo-poderosos. Y todo se debía a ella, a Mini. Amar y ser amado por esa mujer era la mayor de mis victorias.

La puta luz asesina brillo con tanta fuerza que literalmente me quedé ciego. El resplandor verdoso se convirtió en una luz blanca, y luego, en completamente oscuridad. Mis sentidos dejaron de percibir nada, no sentía dolor, ni angustia, ni miedo. Mi cuerpo era tan liviano que de pronto me sentí capaz de escapar de las garras de Auberon, de viajar libre a donde se me diera la gana, de volar hasta donde se encontraba Mini, con su cabello largo y su sonrisa brillante, con ese par de ojos mortales que me habían dejado congelado incontables veces. Me sentí capaz de llegar hasta ella y tocar por última vez esos labios carnosos, de rozar su piel con la punta de mis dedos, de acercar mi oído y dormir con el sonido de su voz…
 

… y al final me hundí en la tristeza absoluta al saber que ninguna de esas sensaciones era real. Entonces me quedé ahí, solo y vació en el final de mis días y en completa oscuridad.
avatar
Delta Iota Ypsilon
Mensajes :
430

Jesse Crawford
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Auberon Wardwell el Mar 26 Abr - 19:19

Tuvo que buscar un lugar donde sentarse por un segundo. Inspeccionó sus heridas, apretó la mandíbula. Estaba deshecho y sentía que ni siquiera podría conjurar un solo hechizo más, pues no podría con él, con nada. Cuando el humo del bombarda se disipó, se obligó a levantarse de nuevo y caminar hacia donde estaba Jesse. Le basó un vistazo para darse cuenta de que ya no estaba vivo y que bajo su cuerpo se había formado un portentoso charco de sangre. Ni siquiera podía decir que sintiera alivio o que estuviera feliz por lo que acababa de hacer, después de todo, Jesse Crawford era la última parte humana de lo que había quedado de Julia, por decirlo de algún modo. Se acercó a él, acuclillándose a la altura del cadáver aunque le dolía todo el cuerpo y las quemaduras lo estaban casi matando de dolor; le pasó una mano por el cabello y se quedó un segundo inspeccionando su rostro sin vida: se lo había dicho para alterarlo en un principio, pero en verdad se parecían demasiado o más bien, él se parecía demasiado a Julia.

Jesse no era el único que había vivido dudas y cuestionamientos mientras creía hacer lo correcto. Él mismo, en ese momento, también se preguntaba si había hecho bien en renegar de lo único que le quedaba de su hermana en la tierra, si la familia entera había hecho bien en fingir que nunca había existido y darle aquella otra vida eterna que ella no había pedido, y ahora había matado a su hijo. Pero Julia había muerto y los Wardwell tenían que seguir y persistir, y crecer.

Con la sangre de Jesse en el piso dibujó símbolos , se los sabía de memoria porque White se los había enseñado en otras épocas, antes del nodo, cuando habían sido altamente necesarios. La magia de sangre se potenciaba cuando la sangre familiar era la que se regaba. Con su propia varita hizo un corte en su mano izquierda y procedió con el ritual. Si iba a pelear esa guerra lo iba a hacer bien, no iba a andarse con medias tintas, pero también pensaba ser inteligente, inesperado. Cuando terminó su ritual y su piel comenzó a regenerarse –aunque las heridas de las quemaduras no desaparecieron por completo- borró los símbolos de la sangre del piso.

Después desapareció, y su destino fue Broward. Se presentó en el lugar con el rostro sereno pero sabiendo que, aunque pareciera lo contrario, tenía todo más controlado que nunca. En la recepción se dirigió a la primera persona con uniforme que lo miró.

-Supongo que a estas alturas ya sabrán lo que sucede, así que vengo a que me encierren de una buena vez. También acabo de matar a Jesse Crawford.

_________________
avatar
Mundo Mágico
Mensajes :
73

Auberon Wardwell
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Miér 27 Abr - 0:23

En cuanto Harley le dijo que Jesse estaba en “el departamento”, Mina supo a dónde tenía que ir. Habían vivido en muchos departamentos juntas, pero ese había sido el primero y siempre se referían a él con esa simpleza. En realidad era, más bien, el primer departamento que había compartido con Jesse, luego de casarse, cuando las cosas pintaban increíbles para ella, cuando pensaba que nada podía estar mal si estaba a su lado y punto. Recordaba perfecto cada compra de muebles, cada cosa que habían elegido, aunque había sido todo relativamente simple por la necedad de Jesse de un espacio “minimalista”.  Se apareció con la esperanza de poder hacer la diferencia, de que Jesse siguiera resistiendo cualquier cosa que le hubieran puesto enfrente, como siempre lo había hecho.

Encontró el lugar destrozado, con la estúpida mesa que ella tanto odiaba reducida a cenizas, algo de humo aún nublándole la vista y el cuerpo de Jesse inerte en un charco de sangre. Pudo correr hasta él por inercia, porque a los pocos segundos sintió que las rodillas se le doblaban. Ya estaba llorando cuando se acercó a él y sintió que el pantalón se le empapaba por la sangre roja sobre la que estaba ahora. Lo tomó entre sus brazos y lo llamó por su nombre, sosteniéndole la cabeza notando que sus ojos ya no tenían ni rastro de vida. No podía creerse que estuviera muerto y le tomó varios segundos digerirlo, mientras “Jesse” salía de sus labios como si fuera un mantra capaz de traerlo a la vida, pero sabía que no podía hacer eso, que no importaba cuán fuerte se hubiera vuelto, cuánto hubiera aprendido, regresarlo no era una opción ni siquiera remota.

-Jesse. No me dejes, no puedo vivir sin ti.

Y no era solamente un pensamiento cliché, ni una frase dicha a la ligera. En el momento en que salió de sus labios supo que era cierta, que no iba a poder salir adelante, no importaba lo que el mundo dijera. Toda ella había girado alrededor de él también, cada lucha, cada cambio, cada esfuerzo, cada cosa había sido inspirada en lo que sentía por él, en cualquier momento y en cualquier lugar; a veces un amor tan intenso que dolía, y a veces un odio tan portentoso que parecía inverosímil. Jesse siempre le había provocado las sensaciones más agudas y vehementes, en todas sus formas.

Había sido su primer amor y también había sido el último. Lo había admirado desde el primer instante y lo había querido desde entonces, él le había hecho experimentar todo, lo bueno y lo malo. Y en esos momentos habría querido borrar cualquier cosa, cualquier error, cualquier revolución, con tal de escuchar su risa estúpida otra vez, o sentir la fortaleza de sus brazos rodeándola, diciéndole que todo estaría bien, por volver a sentir sus besos, por escuchar su voz, aunque fuera una última vez.

Sentía que su cuerpo no reaccionaba, que de pronto todo se nublaba en su cabeza y solamente era capaz de pensar en lo mucho que le urgía morirse con él de una buena vez, porque nada tenía sentido si él no estaba.

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Harley D. Schweinsteiger el Miér 27 Abr - 22:46

Harley había seguido a Mina sin importarle nada, ni la matanza ni saber si sus otros seres queridos estaban bien, ni las muertes, nada en lo absoluto. Había sido instintivo, tanto que al darse cuenta que estaba en otro lugar y que había aparecido en ese departamento luego de tantos años un sentimiento de nostalgia y terror la llenó por completo.

Recorrió el pasillo teniendo flashbacks del pasado, apoyándose contra la pared para mantener el equilibrio, sentía que las piernas no le reaccionaban muy bien y que todo estaba hundiéndose de pronto. El humo estaba aun en el lugar y le impedía ver bien hacia el frente, pero el olor a sangre era latente, sus miembros comenzaron a ponerse rígidos y tuvo que detenerse un momento para recomponerse. Escuchaba a Mina, había encontrado el cuerpo de Jesse...

Harley había visto todo desde el primer momento, desde que le dio esos nombres a Werther, desde que la habían llevado a esa bodega, se lo había dicho a ambos, el destino funesto que les esperaba, pero ninguno la había escuchado o tal vez, simplemente, era algo que debía suceder sin importar cuanto se esforzaran por cambiarlo.

Cuando llegó hasta Mina estaba temblando, tenía un nudo en la garganta. Se acercó lentamente y se colocó del otro lado del cadáver de Jesse. Fue en un movimiento que se quitó la hoodie, apretó los labios tratando de contener las lagrimas y con la manga, como si fuera un pañuelo, comenzó a limpiarle el rostro.

No sabía que decirle a Mina, había palabras por supuesto, "Murió por una buena causa" "Era una excelente persona", "Siempre estará con nosotros", una serie de frases que le parecían completamente insulsas e incapaces de calmar el dolor que se sentía perder a la persona que amabas, a la persona que en verdad te importaba y por quién darías la vida misma. Ella no las había experimentado, quién iba a llorar a un asesino? Pero sabía que no iban a funcionar de igual manera.

Él ya se ha ido... pero estoy segura que hasta el ultimo momento pensó en ti...

_________________

forma animal:

Más Harley:
avatar
Estudiantes
Mensajes :
1084

Harley D. Schweinsteiger
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Miér 27 Abr - 23:18

No había vuelta atrás, no había manera de arreglar eso. Sus ojos se enfocaron en el rostro cada vez más pálido de Jesse, en la fortaleza de su mandíbula, en ese gesto ceñudo aparentemente eterno que se le formaba sin querer. No iba a poder vivir sin él, y ese pensamiento cada vez se hacía más denso, más oscuro, como una nube que no la dejara pensar en lo demás: en Winnie y Donnie, en Harley y Bastian, en Benedikt, en Marcellus, en las personas a las que amaba intensamente y que seguían vivas, que seguían de pie. Era como si el pensamiento de no poder estar sin Jesse fuera más intenso que cualquier otra cosa. Lo necesitaba, demasiado, y no podía concebir vivir una vida sin todo lo que él le significaba.

Se sobresaltó al ver la figura de Harley a un lado del cuerpo de Jesse. Notó su mirada e hizo un mohín, aguantándose las lágrimas.

-Lo siento Harley, lo siento por todo. Te quiero, ¿lo sabes, verdad? Siempre vas a ser mi mejor amiga.

Su mirada rebuscó por todos lados en la habitación algo en específico. Primero se enfocó en los cristales rotos de bajo el cuerpo de Jesse pero entonces se encontró con la pistola que había quedado botada no lejos de ahí. No lo pensó mucho, la tomó y revisó, para ver cuántos cartuchos le quedaban. Y tampoco lo pensó cuando se llevó la pistola a la sien y disparó. El sonido se escuchó clarísimo, pero ella estaba intacta.

Con la respiración ultra acelerada, las lágrimas todavía empañándole el rostro y la mayor incredulidad que había experimentado nunca, revisó la pistola. La bala se había disparado, sin duda. Apuntó a la pared y disparó de nuevo, haciendo un hoyo en la misma, volvió a intentarlo sobre ella misma, con el mismo sonido pero sin ningún resultado. En su frente y en la sien solamente había restos, como metal hecho polvo. Miró a Harley con pánico.

-¿Qué está pasando?, ¿qué está pasando Harley, por qué? Quiero estar con Jesse, quiero estar con Jesse, ¿por qué no puedo?, ¿¡por qué no puedo?!

Volvió a disparar sobre ella una vez más, sin éxito, hasta que se terminaron las balas. Estaba aterrorizada y aún ni siquiera alcanzaba a entender la magnitud de todo eso.

-Ayúdame, ayúdame, por favor.

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Harley D. Schweinsteiger el Miér 27 Abr - 23:30

Ella tampoco iba a decirle la tontería de "Piensa en tus hijos", "No puedes hacer esto", en primer lugar por que ella misma no lo sentía así y en segundo por que ella sabía bien que nada de lo que dijera iba a funcionar. Tal vez una de las cosas más difíciles que Harley había aprendido desde que las visiones habían llegado a ella era que había momentos, pequeñas oportunidades que las personas tenían para cambiar el rumbo de sus vidas, el futuro de Mina había quedado dictado y no había algo que ella pudiera hacer para cambiarlo.

Asintió con la cabeza a sus palabras, no podía decírselo en esos momentos pero ella siempre sería una de las personas más importantes para ella, habían cometido muchos errores en el pasado, cosas que las habían marcado, caminos diferentes, al final eran iguales y eso era lo que las había llegado a lastimarse tan profundamente, pero eso no cambiaba en lo absoluto lo que Harley sentía por Mina, nada podría cambiarlo jamás.

Ella seguía observando el cuerpo de Jesse, al menos hasta que Mina se puso de pie y ella cerró los ojos con fuerza al escuchar el primer disparo. Se sobresaltó muchísimo más al escuchar el segundo, el que dio por la pared frente a ella, jamás había escuchado el disparo de un arma no-maj, era temible, le dio un escalofrió.

Se puso de pie luego del segundo y el tercero, luego fue hacia ella deteniéndola una vez que las balas se habían agotado, la tomó de la muñeca con fuerza.

DETENTE, MINA, DETENTE, no vas a lograr nada... no vas a lograr nada... - La abrazó con fuerza, su corazón estaba latiendo muy rápido. - No puedo hacerlo, Mina... no pude hacerlo. Traté, intenté hacerlo, juro que intenté hacerlo, lo vi desde el primer momento, te lo dije aquella vez en la casa de seguridad, me tomó mucho tiempo entenderlo, perdóname...

_________________

forma animal:

Más Harley:
avatar
Estudiantes
Mensajes :
1084

Harley D. Schweinsteiger
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Jue 28 Abr - 17:18

Sintió el abrazo de Harley pero su cuerpo era como de trapo. Sus manos apenas alcanzaron a escalar para abrazarla de vuelta y el contacto se hizo cada vez más fuerte hasta que sintió que le estaba clavando las uñas en la espalda. Estaba temblando y lo único que quería era lograr sus objetivos, aunque hubiera algo dentro de ella que le indicara que eso era una locura.

-No puedo Harley. No entiendo qué está pasando. Es como si…

No lo podía ni siquiera explicar. Era como si toda la voluntad se le hubiera escapado de las manos, como si en su cabeza no existiera nada más que la idea de no tener nada por delante si Jesse le faltaba, aunque su parte más racional supiera que no era cierto, y después estaba esa violenta necesidad de terminar con ella misma para poder seguir con él. Se soltó de Harley y regresó a donde estaba Jesse, como si necesitara el mórbido vistazo a su cuerpo de nuevo.

-Siempre odié este departamento. ¿Te acuerdas? Nunca fuimos realmente felices hasta que nos fuimos de este lugar. Y después, no recuerdo que haya pasado una sola cosa buena aquí. Aquí matamos a una chica. Aquí peleábamos todo el tiempo.

Pasó saliva y luego volvió a mirar a Harley. Aún no se le quitaba de la cabeza esa desesperante sensación de haberlo perdido todo. Lo amaba demasiado, sentía que se quedaba sin aliento solo de pensarlo. Y nunca más iba a podérselo demostrar, de ninguna forma. Otra vez volvió a llorar, vio la sangre de Jesse en sus manos y en su ropa.

-Lo desharía todo, de haber sabido que terminaría así, que iba a doler tanto. Estábamos resignados, sabíamos que iba a pasar, pero también era porque nos habíamos resignado a morir juntos, a no abandonarnos nunca.

Le temblaba todo el cuerpo aún. Sentía que no iba a encontrar calma nunca jamás. Sabía que habían hecho lo correcto y que Jesse seguramente había luchado hasta el final. Tenía miedo de lo que Auberon hubiera hecho con él, de las cosas que debía haberle dicho, de los hechizos que debió haberle aplicado. No hacía más que recrear escenas improbables en su cabeza una vez tras otra. De nuevo su mirada se fue hacia los cristales rotos, pero intentó controlarse sin saber que lo que tenía dentro de ella era ya, por el momento, una fuerza imparable.

-Solo quiero estar con él, es todo.

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Sonny Pazzoli el Jue 28 Abr - 18:15

Alguien debía saber dónde estaba Jesse, algún indicio, una pista, algo con lo cuál pudiéramos trabajar. Cuando la criatura finalmente desapareció luego de que todos los hechizos que se le lanzaron le dieron, un escalofrío terrible recorrió toda mi espina dorsal. Algo no estaba bien, pese a que habíamos ganado, sentía ese vacío terrible en el estómago que no me dejaba en paz. Corrimos hacia dónde estaba Mina, quién fue al encuentro de Harley y Marcellus.  Ella no lucía nada bien, tenía un aspecto demacrado, triste y desolador y lo que decía no ayudaba en nada. Ni hablar de Harley, cuyo aspecto solo era peor que el de Mina.

La desesperación de ella por saber de Jesse era contagiosa, no era posible que ese hijo de puta de Wardwell se saliera con la suya una vez más. Íbamos a ir por Jesse, no importaba el costo. Él nos había llevado a una importante victoria, había hecho historia, logró a base de  un infernal esfuerzo postrarse como uno de los pilares para el nacimiento de una nueva sociedad. Dejarlo así como así, era una falta de respeto tanto hacia él, como hacia mi mismo. Habríamos de buscarlo y no parar hasta dar con él. No comprendí ni puta idea de lo que estaba pasando ahí. Solo las vi, a ambas, desaparecer una seguida de la otra. ¿El departamento? ¿qué departamento? Mierda, nadie decía nada.

- Esperen aquí, chicos. - Me acerqué a Marcellus antes de que saliera despavorido al socorro de Mina y Harley, alguien debía ser la voz de la razón ahí y esperaba que fuese él. - Marcellus, esto no me gusta nada. ¿De qué departamento hablan? ¿Dónde está Jesse? ¿A dónde se lo llevó Wardwell?- Él debía saber. Era la única opción que tenía para atrapar a ese malnacido y llevarlo ante la verdadera justicia. La búsqueda de la verdad yace sobre sangre, sudor y lágrimas, en ese instante algo muy dentro de mí decía que ya no tendríamos la posibilidad de volver a ver a Jesse Crawford otra vez.

Marcellus comprendió la gravedad de la situación y me tomó del brazo fuertemente. Ambos aparecimos en la entrada del departamento. Fui el primero en entrar con la varita lista por si nos encontrábamos con Wardwell y solo vi el lugar hecho trizas, la mesa rota, humo y vidrios por doquier. Y entonces lo vi. A Jesse en los brazos de Mina con aquella faz que solo la muerte puede darle: Jesse Crawford estaba muerto. No supe qué decir, no había palabras para expresar lo que sentía en ese instante. Caminé alrededor del lugar buscando a Auberon, por supuesto que ya no estaba ahí. El infeliz huyó como la asquerosa rata que era.

Me sentía completamente un inútil, tan incompetente y sin sentido ante esa situación. ¿cómo podría decirle a Mina que todo saldría bien? No me salían las palabras de la boca, solo sentía un inmenso coraje, impotencia y una desoladora desesperanza. Habíamos perdido a muchos en esa batalla y aunque Jesse sabía los riesgos, esto iba mucho más allá. Todo parecía ser personal. Auberon Wardwell se había salido con la suya una vez más, arrancándonos el corazón de la revolución y dejándonos con un sinsabor espantoso en la boca.  Maldito él y toda su estirpe.

Me acerqué a ver el cuerpo de Jesse, agachándome. Cerré sus ojos con mis manos y bajé la cabeza. Vi el rostro de Mina y leí la intención. - No lo hagas.- susurrré mientras  sostenía su brazo. No pude decir o hacer algo más, estaba tan sorprendido por lo que había ocurrido que no hilaba nada. Vi el arma tirada, estaba caliente, había sido usada con anterioridad. Los agujeros en las paredes me lo comprobaron. Todo era tan extraño, tan irreal, como si esto fuera otra dimensión. Me sentía demasiado ajeno a ello. No podía explicarlo, era muy diferente.
avatar
Delta Iota Ypsilon
Mensajes :
113

Sonny Pazzoli
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Harley D. Schweinsteiger el Jue 28 Abr - 18:32

Claro que ella recordaba ese departamento, para ella también estaba lleno de malos recuerdos, había pasado noches ahí queriendo matarse luego de que la persona que pensaba que amaba antes de Werther había muerto, ahora esos sentimientos le parecían amargos, pero no los más dolorosos de su vida.  Vio a los ojos a Mina acariciando su rostro, tratando de tranquilizarla,  Harley no estaba llorando, estaba vacía.

Lo más doloroso es eso, seguir viviendo cuando sabemos que nunca más estarán aquí, ese es el verdadero dolor Mina, la verdadera maldición.  Daría cualquier cosa por que esto dejara de dolerte, haría cualquier cosa, sacrificaría mi propia vida por aliviar tu dolor, no pude hacerlo...  te fallé de nuevo.

Por que ella sabía lo mucho que eso iba a dolerle, lo terrible y oscuro que era el futuro de Wilhelmina, seguía aferrada a ella y no le molestó la fuerza que usó para sujetarla, negaba con la cabeza y la sostenía sobre ella, al menos hasta el momento en que escuchó que alguien más entraba por la puerta principal.

Fue unos segundos en los que ella se quedó perpleja, entre asustada por pensar que Auberon hubiese vuelto y la sorpresa de encontrarse a ese cualquiera ahí con ellas, luego lo siguió con la mirada hasta el cuerpo de Jesse y la ira comenzó a crecer en su interior, ¿Quién era ese? ¿Qué le hacía a Jesse?  Tomó la varita con fuerza y vio a Marcellus de una manera casi terrible.

Todo se descontroló en el segundo en que Sonny tomó a Mina del brazo, Harley en un movimiento salvaje lo empujó con más fuerza de la que parecía tener dentro de ella, lo empujó una, dos, tres veces y luego sacó la varita de Werther apuntandolo con la mirada enloquecida.

ALÉJATE DE ELLA ANIMAL, SUÉLTALA, SUÉLTALA, SUÉLTALA, LÁRGUENSE, NO LO TOQUEN, NO SE ATREVAN A TOCAR A JESSE  

_________________

forma animal:

Más Harley:
avatar
Estudiantes
Mensajes :
1084

Harley D. Schweinsteiger
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Marcellus J. Lovecraft el Vie 29 Abr - 23:46

Una vez que los gritos de aquella bestia parecían haber disminuido, era que sintió que al menos ese peligro había pasado. Aun así, sentía que no estaban a salvo, el hecho de que Jesse no estuviera en el lugar con ellos era una gran parte de este hecho, pero su atención estaba dividida entre Adrien, quien estaba notablemente perdiendo el control y Mina, quien estaba por entrar en un ataque de pánico. A pesar de ya no estar en peligro mortal, la realidad es que estaban lejos de estar a salvo.
 
Estaba escuchando a Mina hablar con Harley y se propuso seguir a Mina al departamento de ambos, sabiendo la locación por parte de Mina. Se distrajo solo un momento, en cuanto captó el pensamiento en furia de Adrien en la misma habitación, ese momento fue suficiente para que tanto Mina como Harley desaparecieran.
 
Marcellus dios un paso, queriendo localizar a Adrien de inmediato porque no podía dejarlo seguir con ese rapage de destrucción, solo se haría más daño a la larga, "¡Adrien!"
 
Sonny sacó de riel su tren de pensamiento y sin pensarlo mucho lo tomó del brazo apareciendo en el departamento de Mina, donde efectivamente, como lo había término, Jesse había perdido la vida bajo el ataque de Auberon Wardwell.
 
Se quedó dónde estaba un momento, observando el cuerpo sin vida de Jesse y el dolor por el cual estaba pasando Mina. No presentó mayor atención a la mirada que le lanzó Harley al llegar o las imprudencias de Sonny.
 
"F'mIv wej Heghpu' F'rEh nep laH 'oH… F'ej ghaH Huj F'aef'ons… chaq Hegh ngeD tu'lu' Hegh…"
 
Como si estuviera en trance, dijo palabras en una lengua que quizá solo Harley podría entender. Aquello que ha muerto puede yacer eternamente, y con el paso del tiempo, incluso la muerte puede morir. Era una forma de decir adiós, pero también de reconocer el legado que había dejado. Miró a una de las esquinas de la habitación, sus pupilas dilatadas y pudo ver ahí, observando entre los dobleces del tiempo varios pares de ojos, sabuesos de Tíndalos que habían marcado ese punto en el tiempo entre sus pilares.
 
"F'rLn…"
 
Finalizado, así era como habían marcado ese momento. Le tomó un segundo salir del trance ante los gritos de Harley. Levantó una mano para hablar y en lugar de eso sintió que caía a un vacío, cerró los ojos y su postura cambió por completo, su mirada se hizo dura y caminó hacia Harley sin el más mínimo de cuidado.
 
–Harley, silencio. – Marcel le dijo entre dientes antes de ignorarla por completo, pero si seguía gritando la iba a silenciar sin pensarlo dos veces, se contuvo y en cambio fue hasta donde estaba Mina, pasando junto a Sonny y lo miró severamente. Mina necesitaba espacio y él no se lo estaba dando, pero sus intenciones, aunque inapropiadas, no eran malas.
 
No tocó a Jesse, sabía que era exactamente lo que Mina menos querría que hiciera, en lugar de ello tomó una de sus manos es la suya y con la otra desvió la mirada de Mina hacía él.
 
Al principio no le dijo nada, ¿de que servía darle un pésame? Hablar de lo mucho que Jesse significaba para ella no ayudaría en nada a mitigar el dolor que estaba sintiendo por haberlo perdido, ya había discutido esto antes, esta posibilidad, esta pesadilla ahora hecha realidad.
 
–Wilhelmina. – Lo reconocería, ella siempre lo hacía. 

Podía preguntarle que necesitaba y la respuesta era tan estúpidamente obvia que no lo hizo, necesitaba a Jesse y no se lo podía dar, pero si podía cumplir la promesa que él le había hecho a Jesse, misma que esperaba que no fuera necesario, pero con la tragedia presente, no había vuelta atrás.
avatar
Nu Delta Pi
Mensajes :
865
Edad :
26

Marcellus J. Lovecraft
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Sáb 30 Abr - 0:21

Apenas escuchó ruidos ajenos, preparó la varita y apuntó directamente a la zona de donde vino la intrusión. Estaba dispuesta a asesinar de ser preciso, no le importaba ya, ¿qué más daba? En esos momentos lo único que le importaba era mantener a Harley a salvo al menos hasta que pudiera estar en un lugar más seguro. Pero nada, era Marcellus, acompañado de Sonny. Se quedó estática por un momento, como si le costara entender el panorama, pero al ver que Sonny se acercaba al cadáver de Jesse sintió que la sangre se le subía al rostro. Aquél gesto de cerrarle los ojos le pareció tan determinante, tan definitivo, que tuvo ganas de gritar hasta desgarrarse la garganta. Cuando la tomó por el brazo y le susurró ese “no lo hagas” también se quedó estupefacta, decidiendo si lo mejor era cortarle el brazo o simplemente quedarse así, inmóvil para siempre y quizá con suerte terminaría desvaneciéndose del mundo.

Fue Harley quien la despertó de su letargo, de su pseudo fantasía de desintegrarse de una vez por todas. Sus gritos la pusieron en alerta pero se sintió incapaz de hacer nada, no iba a defender a Sonny, ni iba a detener a Harley. En cierta forma tampoco quería que tocaran a Jesse, no quería que nadie se le acercara, no quería que le hicieran más real aquella terrible idea de que se había ido para siempre. Lo miró de nuevo, ignorando el resto de la escena aún con el cuerpo como si fuera de gelatina. Jamás había experimentado un sentimiento parecido, ni remotamente.

Miró a Marcellus de nuevo al sentir que le tomaba la mano, y primero tuvo una actitud completamente a la defensiva, casi zafándose, hasta que reconoció su mirada, su postura, su tono de voz. A diferencia de cuando Werther había muerto, en ese momento la presencia de Marcel la quebró por completo. Se aferró a su camisa y se dejó ir amargamente, abandonándose a un llanto descontrolado y sentido que hacía que todo su cuerpo se convulsionara.

-Esta vez no lo voy a lograr.

Y además estaba ese inquietante e incesante sentimiento de no poder controlarse a ella misma, de pensar que todo era oscuro y que nada iba a poder salvarla jamás más que irse con Jesse, la idea la estaba carcomiendo por dentro, poco a poco, invadiéndolo todo. Solo Harley lo había visto, y tenía miedo de decirlo en voz alta, de que lo supiera él, o peor aún, que lo supiera Sonny o cualquier otra persona que no la entendiera. Tenía miedo de decirle que había cometido la locura de dispararse un par de veces y peor, de no haber logrado nada más que disolver las balas.

Miró a Harley significativamente, salvaje como una fiera, territorial, queriéndola como siempre, defendiéndola, haciendo lo que podía. Y miró a Marcellus también, a Marcel, sabiendo que le quería, y mucho. Intentó aferrarse a ambos, por un instante, a pensar que no estaba sola, que siempre habría alguien, de una forma u otra, pero no parecía ser suficiente, seguía teniendo un único pensamiento en la cabeza.

-No quiero enterrarlo. No quiero…él tampoco lo hubiera querido. Quiero incinerarlo y que mañana…

Fue lo único que dijo, como en automático. Abrió la boca para decir algo más pero pareció arrepentirse, como si en un segundo hubiera querido pedir ayuda –gritar, decirles que tenía miedo, que su mente la estaba traicionando- y luego hubiera decidido lo contrario. Se separó de Marcel, soltándose de su agarre con suavidad.

-Necesito que me dejen sola.

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Sonny Pazzoli el Sáb 30 Abr - 23:43

Una vida perdida más a causa de una irresponsabilidad de una arrogancia estúpida. La necesidad de control que tenían toda esa horda de imbéciles nos había costado mucho más que sudor y esfuerzo; vidas, miles de vidas que a lo largo solo nos habían hecho obtener más coraje para defender lo que creíamos podría ser nuestro. Jesse demostró que además de su carácter de mierda, era un ser inteligente, pensante y preocupado por la situación de su país, de su hogar, aunque sus principios para hacerlo fueran un poco egoístas. Me costaba realmente comprender qué fue lo que llevó a Jesse a tomar la decisión de agarrar al toro por los cuernos y enfrentarse a ese gigante de múltiples cabezas.

La reacción de Harley no me la esperaba. En otro tiempo le hubiera dado una bofetada y santo remedio, pero entendía que solo su sentir con respecto a la situación. Solo estaba protegiendo a Mina. Ambas debían aceptar que Jesse se había ido, aferrarse a él de esa forma solo les haría más daño. Caí hacia atrás con las empujones y amenazas de Harley, no le respondería, en lo absoluto. Así que solo me mantuvo en silencio y me levanté un poco, crucé miradas con Mina y asentí. La dejaría sola con él para que pudiera decirle adiós al gran amor de su vida.

- Estaré afuera, por si necesitas algo - ¡Mierda! ese vacío en el estómago cada vez se hacía más y más grande. Jesse y yo jamás fuimos unidos, ni siquiera éramos amigos pero nos unía más de una cosa, incluyendo la desesperación por despertar a una sociedad a la que se le había inducido el coma y que se resistía a despertar, así como la genuina preocupación por Wilhelmina Schweinsteger. Aún así, cuando Jesse Crawford era practicamente un extraño para mí, haberlo perdido de esa forma me solidarizaba inmediatamente con sus allegados.

- Habrá que avisarle a Ferdynand y a los demás, Marcellus. Carajo, esto es tan irreal...- Negué con la cabeza dándole una ligera palmada a Marcellus mientras caminaba hacia la salida. Antes de salir por completo conjuré un patronus, avisando lo sucedido. Aquel gato montés empañaría con muerte la victoria que habíamos conseguido.
avatar
Delta Iota Ypsilon
Mensajes :
113

Sonny Pazzoli
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I Shall Be Released

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.