Me gusta la sal (Miles)

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Me gusta la sal (Miles)

Mensaje por Emma Carroll el Lun 12 Ago - 17:07

Emma juraba por todo lo alto y santo que sus intenciones al llegar a la cafetería eran las más inocentes... De verdad, de verdad que no había seguido a Miles Selvaggi, ni siquiera sabía que él iba a estar allí... por eso su sorpresa fue grande al verlo sentado tan solo unas mesas más allá. La chica estaba dándole la espalda, ya que se encontraba eligiendo qué muffin prefería (¿de chips de chocolate o arándanos?), una difícil y compleja decisión que en un día normal la hubiese mantenido con toda la concentración puesta en ella. Pero al notar la presencia del que se había convertido en su amor platónico tras conocerlo un día en la universidad, no podía evitar voltearse cada cinco segundos para mirarlo de reojo, preocupada de que en cualquier momento el atractivo joven fuera a levantarse y la dejara de nuevo con el deseo frustrado de presentarse. Es que, ¡tenía tantas ganas de conocerlo! De conocerlo bien, de forma correcta, no buscando saber de él mediante Facebook (cosa que había intentado, pero el joven probablemente no tenía Facebook, tal vez era demasiado muggle para él) o mirándolo a la distancia cuando lo atisbaba en los terrenos del campus, o sonriendo sin ser capaz de decir nada si alguna vez se lo topaba de frente. Tenía cierta aura de misterio que le causaba muchísima curiosidad, y era en su opinión uno de los chicos más guapos de la universidad.

Miles no parecía tener prisa por irse, y en la mente de la joven bruja comenzó a formarse una resolución. Sí, esta vez le hablaría. Claro que una vez que su boca se abría era imposible predecir qué saldría de ella, pero estaba dispuesta a correr el riesgo de decir alguna estupidez con tal de hablarle, aunque fuera una vez. De modo que, decidida, cogió sin mirar uno de los muffins que estaban en el mostrador y se acercó a la mesa donde Miles estaba sentado.
-¡Hola! ¿Qué tal? ¿Te molesta si me siento aquí un momento?-le preguntó, señalando la silla frente a él, sonriendo de oreja a oreja. Sin esperar a que le contestara, dejó su muffin sobre la mesa (el de chips de chocolate había ganado de forma subconsciente, ya que la atención de Emma claramente estaba puesta en asuntos más urgentes), arrastró la silla hacía sí y se sentó. Y, para evitar cualquier atisbo de silencio incómodo, agregó lo primero que se le vino a la mente, al ver un pequeño salero sobre la mesa, cerca de su mano. -Me gusta la sal, ¿y a ti?

Y se quedó ahí, sonriendo como una tonta. La vocecilla que a veces (en MUY raras ocasiones) le decía que era hora de ser prudente parecía haberse quedado muda. Estaba consciente de que podría haber dicho algo más cuerdo, tal vez presentase, decir su nombre o preguntarle a Miles el suyo (¡JÁ! Como si no lo supiera ya), pero eso era lo que hacía la gente normal, y cuando Emma se ponía nerviosa no actuaba de forma normal. En absoluto. De modo que se quedó ahí, esperando que él le respondiera, o que se levantara y se marchara, o tal vez que la golpeara por ser tan idiota.
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Re: Me gusta la sal (Miles)

Mensaje por Miles Selvaggi el Lun 12 Ago - 18:18

Aquellos últimos días de vacaciones estaban resultando ser los mejores. Hasta ese momento no se había tomado ni un solo descanso, todo el tiempo había tenido cosas que hacer, asuntos que arreglas, viajes, visitas… había estado de prácticas con su padre y pues no había modo así de tener tiempo libre. Ni siquiera había ido un rato a pasar el tiempo en la piscina de su casa, la echaba de menos, no iba a mentir, pero en casa no había paz, de modo que aquella semana que faltaba para las clases la pasaría en la universidad,  en la playa o donde mejor le viniera a él.

En ese momento se le había apetecido algo bien frío, un batido helado, para no empezar la ronda de alcohólicos tan pronto. Así que sin más había tomado su libro favorito y se había sentado en la mesa de siempre de la cafetería, ahí donde entraba la luz justa para leer cómodo sin que el sol del ventanal fuera una molestia. Al menos no era tan molesta –la luz-  como aquello que pasó de pronto, una voz cercana, una silla movida, o más bien arrastrada y por lo tanto, una obvia interrupción en su lectura. Enarcó una ceja al mirarla. La reconoció al instante, como para no, Miles tenía en su mente a cada joven belleza que se encontraba, era un mujeriego, pero es que no podía evitarlo, las chicas eran su debilidad total (y algún que otro chico, pero eso daba igual).

-¿La sal? – le iba a responder al saludo, así como a decirle que no, no estaba ocupada, pero ni tiempo le hacía dado aquella viva chica que de pronto parecía querer de hablar de algo así de estúpido. Incapaz de bajar la ceja a su lugar natural miró el pequeño salero que había cerca y se decidió por la forma más fácil de seguir aquello – prefiero las cosas dulces.

Y ahora si se quedó en silencio, sin quitarle el ojo de encima, retándola a decir algo más mientras él, parsimoniosamente marcaba el libro por la página en la que se había quedado, y no, por al menos un minutos no dijo nada, o igual fueron segundos, pero tras su llegada no esperaba ni eso, así que se permitió sonreírle. Oye, al menos le había respondido sin ser más borde de la cuenta ¿no?

-Carroll, no sé si te han enseñado modales alguna vez, pero tendrías que esperar a que te devuelvan el saludo antes de hablar, de todas formas ¿vas a echarle sal a ese muffin? – y si, pensó que aquella pregunta era una forma disimulada de presentar lo que iba a hacer, y estaba tan preocupado por ver a alguien echarle sal a un muffin que ni pensó que “oficialmente” no sabía su nombre y que podría ser muy muy raro que la llamara así. Ahora su libro descansaba en la mesa, esperando ser retomado, pero el italiano llevaba meses preguntándose porque aquella chica parecía sonreír siempre, y que había en su actitud que lo descentraba, ni intuía ni pensaba que él tuviera nada que ver con aquello, pero despertaba su curiosidad y ahora quizás podría saciarla.  
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Re: Me gusta la sal (Miles)

Mensaje por Emma Carroll el Miér 14 Ago - 13:42

Bien, al menos no había escapado corriendo; eso era una buena señal. Y vaya, con una ceja levantada se veía incluso más guapo que antes, si cabía. Cuando le respondió que le gustaban las cosas dulces, Emma rió alegremente, como si su nuevo acompañante hubiera dicho algo divertidísimo.

-Oh, disculpa, no quise decir eso... Suelo decir las cosas sin pensar, pero no me hagas caso, suele pasarme muy seguid... -de un segundo a otro olvidó lo que iba a decir, puesto que el oír a Miles llamándola por su apellido la tomó totalmente de sorpresa. No se le había ocurrido ni en un millón de años que él supiera quién era ella, y no sabía si emocionarse estúpidamente o intentar disimular su sorpresa de la mejor manera posible. Claro que "disimular" era otra palabra que la chica no conocía muy bien.  

-Eh... ah, sabes mi nombre... es decir, mi apellido, vaya... Digo, es raro porque tú y yo no nos conocemos, y claro, yo me sé tu nombre pero porque yo soy... o sea, te conozco, creo, ¿te llamas... Miles, no? -balbuceó, y tras mantener la boca abierta por un par de segundos sin saber qué más decir para intentar arreglar la situación, decidió que lo mejor era quedarse callada, por lo que soltó un suspiro y una leve sonrisa avergonzada se dibujó en sus labios, al tiempo que se echaba hacia atrás en la silla y se llevaba una mano a la frente -. Dios, esto es ridículo... -murmuró, deseando que en ese minuto le cayera un rayo o algo y la desintegrara, cualquier cosa con tal de dejar de comportarse como una adolescente de trece años con su primer crush. Afortunadamente la vergüenza no era un sentimiento que a la joven le durara por mucho tiempo, ya que volvió a incorporarse en la silla y extendió su mano hacia el chico, mientras lo miraba con un brillo de jovialidad en sus alegres ojos verdes.

-Mejor empezamos desde el principio, ¿no? Soy Emma - le dijo, con tono divertido, mientras olvidaba momentáneamente el salero y el muffin que habían originado toda la conversación.
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Re: Me gusta la sal (Miles)

Mensaje por Miles Selvaggi el Jue 15 Ago - 11:00

Todo había empezado muy raro, más de lo que él acostumbraba, pero parecía que podría divertirse un rato, la chica parecía estar medio ida, pero no iba a pensar que eso era un mal rasgo, no después del largo historial de amigos no muy normales que él tenía sus espaldas.
Notó su sorpresa porque era como un libro abierto, parecía como la mujer más expresiva del planeta, al menos en ese momento lo parecía, porque entre su rostro y lo raro que estaba hablando a Miles comenzó a hacerle mucha gracia, menuda mujer…

-Si, soy Miles – dijo tras todo el balbuceo y las palabras raras, no había ni pensado que no debería de saber su apellido, normalmente no tomaba muy en cuenta esas cosas y es que las chicas se solían sentir mejor si las llamabas por su nombre, era como si las hicieras sentir especial, básicamente por eso él se había acostumbrado ya a recordar nombres y apellidos, empezar con buen pie era fundamenta, igual esta vez lo había hecho sin querer y al parecer la había incomodado un poco.

-Está bien, yo soy Miles – respondió sin poder quitar la sonrisa de su rostro. No era el hombre más paciente del mundo, pero le gustaba divertirse, como a todos, y ella, por el momento, le parecía una chica de lo más graciosa – ¿Para empezar desde el principio ahora me toca a mi decir algo sin sentido? – por un segundo se permitió la broma y le guiñó un ojo, moviendo su batido helado sobre la mesa hasta dejarlo frente a ella –¿quieres? Así te relajas un poco. Es la bebida más de niña que había en todo el expositor, igual te gusta.

Dijo aquello porque sentía que un hombre tomando batido helado de chocolate y nata era lo más raro nunca visto, pero era muy fresco y como había dicho le gustaban las cosas dulces, así que… tampoco iba a esconder que bebía mariconadas así, menos a una total desconocida.

-Y dime, Emma ¿que te trae por la cafetería? Además de distraerme con un bonito toque de humor.

Daba por hecho que la chica no estaba medio majara, como parecía, si no que tenía ganas de distraerse con unas risas, como a él le pasaba.
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Re: Me gusta la sal (Miles)

Mensaje por Emma Carroll el Vie 20 Sep - 17:42

(Perdón, perdón, perdón, soy una vergüenza para los roleadores del universo T___T Pero al fin vengo a darte amor *0*)

Bueno, al menos no había reaccionado tirándole la silla por la cabeza y gritando que alguien llamara al manicomio o algo por el estilo, para su alivio. Aun así, le era difícil ocultar que de nuevo se había puesto nerviosa, y si no se controlaba terminaría por soltar o hacer alguna estupidez del calibre acostumbrado en ella.
-¡Já! No te preocupes, que para decir cosas sin sentido basta y sobra conmigo -le dijo, risueña. A continuación, hizo un suave gesto de rechazo con la mano hacia la bebida que le ofreció Miles.
-No, gracias, estoy bien -respondió, con una alegre sonrisa. La verdad es que se acababa de dar cuenta que tenía ganas de ir al baño (el nerviosismo, probablemente), por lo que decidió que mientras menos líquido consumiera, mejor para ella.

-¿Qué me trae por acá? Pues... no sé, a veces me dan antojos de comer cosas dulces, entonces siempre guardo chocolates en el cajón de mi mesilla de noche (no le digas a nadie), pero hoy fui a ver y, ¡adivina! No quedaba ninguno, estoy segura de que alguien se los comió... bueno, tal vez fui sido yo y no lo recuerdo... sí, en realidad es lo más probable... pero bueno, eso no es importante. El caso es que quería comer algo dulce y el único lugar donde sabía que podía encontrar ese algo era acá, así que vine, y luego te vi sentado solo y pensé que tal vez querías hablar con alguien, me senté contigo y comenzamos a tener esta conversación que espero que olvides mañana porque me da un poco de vergüenza -finalizó, encogiéndose de hombros, sin borrar la sonrisa de sus labios. Sí, también era típico en ella el soltar de tirón una frase llena de incoherencias e historias poco relevantes. Emma no se caracterizaba precisamente por pensar antes de hablar, por lo que simplemente soltaba las palabras a medida que su cerebro las formaba.

-¿Y tú? ¿A qué vienes, aparte de beber eso y aguantarme a mí, claro? -inquirió, apuntando su batido de chocolate.
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Re: Me gusta la sal (Miles)

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