New York Today (Mini)

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New York Today (Mini)

Mensaje por Jesse Crawford el Lun 12 Ago - 21:33

Habían pasado ya bastantes semanas desde la última vez que había pisado Nueva York, el lugar en donde había nacido y en donde el mundo había visto mis primeras putadas. No había vuelto por nada de lo que tenía pendiente, ni por algunos muebles de la casa de Syd, ni por algunas cuentas qué cobrar, ni por mi restaurante favorito… joder, ni siquiera por un partido de los New York Fire Lightning. Ninguna de esas cosas me había parecido que valiera la pena como para volver y traer a mi cabeza todos esos recuerdos que sabía, me iban a doler.


Pero ahora tenía que hacerlo por una razón, y esa razón no era ni por muebles ni dinero ni quodpot, era por Mini. Era sábado, y apenas un día anterior el mundo había medio explotado por la fiesta del imperio Wardwell en Florida. Ya saben, había estado en drogas y se me había ocurrido armar un zafarrancho de mierda todo porque un par de maricas se habían puesto en medio; aunque la verdad a estas alturas ya ni recordaba exactamente el cómo habían sucedido las cosas. El punto es que, evidentemente, no le había dejado una muy buena impresión a Mini (decirlo así era poco) y por alguna razón sentía que sería imperdonable dejar pasar las cosas sin al menos dar explicaciones. Ella lo merecía y además… pues joder, supongo que yo también.

Así que ese día, aun con las huellas de la batalla por la noche anterior (y la anterior a esa), fui directo al conjunto de departamentos en donde ahora Mini vivía con la nefasta de Harley. De verdad esperaba que la chica no se encontrara en casa y así pudiera hablar a solas con Wilhelmina… si es que tenía ganas de siquiera abrirme la puerta, lo cual por si solo ya se veía bastante chungo.

Pero así como no me había importada armar un destrozo la noche anterior, tampoco me importaba ahora ir y dar la cara a pesar de no estar precisamente en las mejores condiciones. Apenas me di una ducha en la mañana (a las 11) y me vestí con cualquier cosa para luego aparecerme… sí, justo en la sala del departamento de Mini, abusando de que ya había estado dentro alguna vez y arriesgándome a que llamaran a los aurores y me encarcelaran por delitos de allanamiento.
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Lun 12 Ago - 22:50

Todavía no se recuperaba de la noche anterior, en todos los sentidos. Y le había parecido buena idea pasarse todo el día en pijama curándose la resaca y la moral, así que no pensaba salir ni a ver cómo estaba la tienda. Se había duchado solamente porque había amanecido con la ropa de la noche anterior, y se había puesto la pijama para meterse a la cama y ver la televisión como si no hubiera mañana, sin prestar atención al mundo ni mucho menos. La verdad quería una lobotomía o algo así. Estaba completamente anonadada por todo lo que había pasado en la fiesta de los Wardwell y posteriormente, y no quería pensar en lo absoluto en nada, ni ponerse a intentar darle sentido a las locuras de Jesse, o sentirse culpable de medio haberle arruinado la noche a Miles y los demás.
 
Ni siquiera sabía qué hora era, si era tarde para andar en pijama o eran horas indecentes, pensaba desperdiciar su sábado y punto. Solamente se levantó cuando le dio hambre y decidió que lo mejor era tomar un gatorade para la cruda alcohólica y moral, y hacerse unas palomitas en el microondas.
 
Pues claro, se había acostumbrado a vivir con muchas cosas muggles como neveras y microondas, televisiones y laptops, no las iba a dejar ahora, en especial porque le hacían la vida más fácil.
 
¿Cómo se iba a imaginar que Jesse tendría el valor de presentarse así como así en la sala de su departamento? Cuando salió de la habitación en pijama, descalza, con el cabello amarrado y con ninguna otra intención más que la de ir al refrigerador y por sus palomitas, soltó un grito de infarto al verlo ahí parado en medio de su sala, tapándose la boca con la mano por el susto y todo. Después de reconocerlo frunció el ceño.
 
-¿Estás demente o qué? ¿Qué diablos haces aquí? ¡Y entrando como si fuera tu casa! Lárgate antes de que…
 
Antes de que tenga que echarme a correr a mi habitación para llamar a los aurores porque dejé la varita en el buró. O algo así. Se maldijo por no llevar la varita consigo para convertirlo en ratón en medio segundo.Estaba enojadísima con él, él tenía la culpa de absolutamente todo lo malo que había en el mundo. 
 
-Perdiste la cabeza ahora sí, ¿verdad?

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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Jesse Crawford el Mar 13 Ago - 19:24

Al aterrizar en aquella sala lo primero que hice fue mirar a mi alrededor y darme cuenta de la obvio diferencia que existía entre este lugar y lo que había sido cuando Werther, el hermano de Mini, vivía en el mismo lugar. Werther era algo así como… el hermano mayor de tu novia que siempre había preferido verte muerto antes de saber que te follabas a su hermana; bueno no algo así, eso era exactamente lo que había sido Werther casi toda la vida (porque incluso cuando ni novios éramos así se comportaba). El departamento, a diferencia de cuando vivía el hijo de puta aquel en él, ahora parecía tener mucha más, y había pasado de ser el departamento de soltero de un tipo amargado al luminoso y moderno departamento de un par de chicas pseudo-lesbianas.

Aunque había que admitirlo, el lugar era mucho más sobrio y poco infantil de lo que me había imaginado en principio.

Lo sé… se preguntaran cómo es que conocía aquel departamento si Werther no me podía ver ni en pintura. Bueno, no debería andar contándolo, pero a Mini en ocasiones le había parecido particularmente divertido follar como locos en el departamento de su hermano… si lo sé, es un fetiche algo extraño, pero no puedo decir que no se me ponía más dura que nunca cada que lo proponía. Y al final ahí estaba, visualizándonos a ambos en cualquier rincón de aquella sala, con esos sillones completamente distintos a los que originalmente habían estado, y bueno… que mientras estaba ahí parado como idiota, escuché un pequeño grito ahogado que me hizo medio saltar del puto susto. Me llevé el dedo a los labios rogándole a la chica que no fuera a gritar como loca.


-No no no no grites, ¡tranquila!, joder…-

¿Qué esperabas, Jesse?, una fiesta de bienvenida?. Por supuesto que no, era bastante obvio la manera en la que Mini me iba a recibir, por no decir que tenía suerte de que la chica no llevara la varita en mano puesto que de hacerlo seguro ya estaría tumbado en algún rincón vomitando mis entrañas o algo parecido. Extendí las manos hacia ella en un lenguaje que intentaba expresarle que por todos lod dioses guardara la calma.

-No, no perdí la cabeza. Vine a hablar contigo sin interferencias de por medio, y creo que… creo que al menos deberías darme el beneficio de la duda y escuchar.-

Luego del primer susto, pude notar con más detalle a Mini que, a pesar de estar en pijama, seguía viendo completamente distinta a como la recordaba durante nuestro tiempo juntos; y joder, no es que hubieran pasado años… su cambio parecía haber salido de la nada en cuestión de semanas. De cualquier forma, extrañaba mucho eso… verla en pijama pasearse por ahí, con el cabello amarrado de la manera más desinteresada buscando cualquier puto bocadillo en el refrigerador. Ya, los invitó a que me juzguen como se les de la gana, pero de verdad extrañaba eso y muchas otras cosas que se habían ido.


-Quiero disculparme por lo de anoche. Sé que estás furiosa y que te cuesta trabajo tenerme aquí delante y no partirme la cara, pero como podrás ver… ya la tengo bastante partida. Como sea, de verdad me estoy disculpando sinceramente, es decir no tal cual por molerle la cara a Billy porque… joder lo que hizo me nubló todo… pero ya sabes, por todo lo demás… por molestarte en la fiesta y tal-
 
Ir sin un guión en particular significaba ir soltando datos bajo el riesgo de cagarla en algún momento si por alguna razón me ponía nervioso. En realidad, ir sin un guión era una pésima idea porque alguien como yo (no muy versado, pues) podía simplemente tropezar cuantas veces fuera posible, y pro alguna razón sentía que mencionar lo de Billy era uno de esos tropiezos. O quien sabe, a lo mejor no y era justo lo que tenía qué decir.
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Mar 13 Ago - 19:57

Entrecerró los ojos y lo miró así un par de segundos antes de cruzarse de brazos, ¿qué diablos tenía que decirle? ¿invitarlo a sentarse? ¿preguntarle si compartían el gatorade para la resaca?. Pues no pensaba invitarlo a sentarse en primer lugar, lo que quería decir que esperaba que se fuera de ahí lo más pronto posible. No quería verlo, ni quería escuchar sus razones, ni pensaba que hubiera algo de lo que hablar.
 
Y tenía razón, le costaba trabajo verlo ahí parado en SU casa y no querer partirle la cara, por más que asegurara ya tenerla “bastante partida”, como si no hubiera visto cómo había dejado a Billy. Lo escuchó sin interrumpir, sin descruzar los brazos y al final miró hacia el amplio ventanal que daba bonita vista a la ciudad, con cara de querer matar en ese momento.
 
-¿Molestarme? Hiciste más que eso, Jesse. No entiendo…si ya arruinaste buena parte de mi vida, no entiendo qué necesidad tienes de seguirlo haciendo. Te juro que no era necesario que te acercaras a mi para decirme que casarte conmigo había sido un error y que MUCHO MENOS era necesario que le pegaras a Miles, o lo que hiciste con Billy.
 
Se mordió los labios intentando aguantarse las lágrimas otra vez, siempre había sido una chillona sin remedio por más que se hubiera escondido tras la fachada de niña ruda. Odiaba eso de ella, pero era inevitable. Al final de todos modos no hubo nada de lágrimas aunque quizá en parte era solo que las trataba de evitar a toda costa para no tener un dolor de cabeza triple al final entre el llanto y la resaca.
 
Respiró profundo y volvió a mirarlo, directamente a los ojos como si quisiera sentenciarlo, ser fuerte y todas esas cosas, atreverse a decir con todas las letras lo que quería decir aunque le costara, todo con el objetivo de no pasar por cosas como la de la noche anterior otra vez.
 
-¿Lo que hizo te nubló todo? Explícame por favor qué demonios se supone que hizo para molestarte. Y solo quiero que tengas en mente que no soy nada tuyo mientras me contestas.
 
Le dolía muchísimo, en verdad. No bastaba casi un mes para recuperarse de eso. Cualquiera podría decir que con la seguridad de que Jesse era un idiota quizá era mucho más fácil, pero ella de verdad lo había querido.
 
-Lo único que quiero es que me dejes en paz, que me dejes vivir mi vida y te alejes de mi. No quiero saber nada de ti, ni quiero tenerte cerca, ya hiciste suficiente. Y no acepto tus disculpas.

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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Jesse Crawford el Mar 13 Ago - 20:35

-Es que todo lo entendiste mal. No quise decir que todo lo nuestro hubiera sido un error… es decir, solo quería decir que tal vez decidimos casarnos demasiado rápido, que a lo mejor hubiera sido mejor idea seguir siendo novios varios años y…-

¿Qué era exactamente lo que quería?, ¿cuáles eran mis intenciones de seguir abordándola luego de no haber puesto un solo pero a su petición de divorcio?... ¿Qué cojones había cambiado en poco más de un mes como para que sintiera esta irremediable necesidad de verla y hablarle?. Era una puta tortura de la que ni siquiera tenía una respuesta clara para mí mismo, una tortura tanto para ella como para mí. Sentía perfectamente su rechazo, la manera en la que trataba de apartarme por el dolor que le causaba tenerme cerca… y esa misma necesidad de apartarme me lastimaba brutalmente.

Me llevé una mano a la barbilla y me sentí completamente fuera de sitio al no encontrar las palabras adecuadas para acercarme. Sé que soy un hijo de puta… y si, un cabrón cuyo machismo en los momento inadecuados no le habían dejado ver ni comprender el peligro de lastimarla si para los hombres “buscar a otras mujeres era de lo más puto normal del mundo”. Ahí estaba el punto crucial y lo que me había permitido dejar que todo se desmoronara, el simple hecho de pensar estúpidamente que para un hombre buscar a otras era jodidamente ordinario para todos, casado o no. Y ahora estaba ahí, deseando encontrar cualquier forma posible de lavar mis errores como si fuera posible hacerlo.

-Te besó y luego te… toco. Ya sé que no tengo derecho de nada, pero piensa por un momento en…-

¿En cómo se hubiera sentido ella si hubiera visto a una mujer besarme y tocarme?. No era necesario, Jesse, bastante había sido suficiente con enterarse de la mitad de tus incursiones en otras faldas durante los últimos tres años. 

Traté de dar unos pasos hacia adelante, medio desesperado por encontrarme con una Mini cruzada de brazos y completamente negada a escuchar cualquier tipo de razón, causa o disculpa. Era lo menos que merecía, pero de cualquier forma desesperaba y me incitaba a tomarla de la cara y agitarla hasta que entendiera mágicamente que la seguía amando con todas mis fuerzas.


-Me volví loco porque te amo. No puedo ni podría dejar de amarte… no en un mes y probablemente tampoco en mucho tiempo. Ver a Bill tomándote de esa forma me pudo demasiado y… no sé, de verdad no sé qué hacer para que al menos dejes de bloquearme.-

La respuesta llegaba rápido. Quería que me alejara de su vida, que me olvidara de todo y que por fin la dejara en puto paz para que pudiera vivir tranquila. La petición no solo era razonable, era muy justa y probablemente necesaria para el bien de los dos, sin embargo… por alguna jodida razón, algo se me removía en el interior del pecho que me hacía imposible tomar esa petición como algo posible de realizar. Era lo ideal, pero no quería hacerlo, simplemente no quería dejarla en paz por más que eso la lastimara y me lastimara… algo así como una puta necesidad de dolor que difícilmente podía terminar bien.

-Lo siento Mini, no puedo hacer eso-


Me adelanté hacia ella y traté de tomar su rostro hasta besarla, sin saber que tal vez lo que estaba haciendo podría significar el final de todo. Igual, importándome poco, tomé su rostro a la fuerza y la besé como si pensara que esa era la última vez que iba a tener la posibilidad de probar sus labios. Tal vez lo era…
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Mar 13 Ago - 23:54

-Jesse por favor no seas cínico, joder, como si no supiera que me engañaste desde mucho antes de casarnos, así que por favor ahórrate tus argumentos idiotas. No me interesa escucharlos.
 
Ya estaba hablando por encima de él e interrumpiéndolo como en los últimos meses en los que habían estado casados y se peleaban. Pero de verdad le daba mucha furia que fuera tan descarado como para argumentar que se habían casado demasiado rápido como si ese hubiera sido el problema.
 
-¿Para qué iba a querer seguir siendo tu novia varios años más? Con papeles o sin papeles hubiera sido la misma porquería. Viviendo contigo, o quedándome con mis papás o con mi hermano, yendo o no a la universidad. Nada cambia el hecho de lo que hiciste. Absolutamente nada.
 
Otra vez le estaban llegando las ganas de llorar, y eso la hacía sentir todavía más estúpida y reducida de lo que ya de por sí se sentía. En ese momento lo único que le provocaba su presencia era eso, sentirse la más tonta del mundo. Entrecerró los ojos de nuevo esperando, por toda la magia, que no terminara su frase de “piensa por un momento en…” porque solo auguraba desastre dijera lo que dijera.
 
¿Qué la amaba? ¿De verdad estaba escuchando bien? Seguramente su expresión sería difícil de capturar incluso para el mejor de los artistas plásticos dedicadas al retrato. Estaba anonadada, y hasta ese adjetivo se quedaba corto. El corazón le latía a toda velocidad, pero al mismo tiempo estaba cada vez más enojada con él.
 
-¿De qué estás hablando? Estás loco, estás loco o tu concepto de amar es absolutamente retorcido porque…
 
Porque nada. No pudo decir nada porque de pronto ya tenía a Jesse encima. No literalmente pero casi. Trató de luchar contra él y empujarlo por el pecho, con las dos manos, con los puños. Sentir sus labios contra los de ella le provocaba el cosquilleo de siempre, pero también la evocación de recuerdos demasiado dolorosos. Lo odiaba, lo odiaba mucho, y se lo repetía a ella misma incluso mientras acariciaba su nuca y su lucha se convertía en una caricia sobre sus hombros, y su lengua parecía buscar la suya, en ese bien conocido refugio. Hasta que reaccionó y terminó dándole una bofetada mal dada pero que le dio el espacio suficiente para separarse de él.
 
-¡Suéltame! ¿Cómo puedes venir a mi casa y decirme que me amas si durante tres años no hiciste más que demostrar lo contrario? ¿Crees que amar es follarte a cualquiera que se te pasara por enfrente y luego venir a fingir que todo estaba bien entre nosotros? Eso no es amar Jesse, eso no es nada. ¿Con qué derecho te enojas por un beso o lo que sea si ya no somos nada? Mientras era tuya no me atreví a siquiera intentar nada con nadie más, era tuya con todas las letras. Pero eso ya se terminó, ¿o quieres que juguemos bajo tus condiciones? Voy a amarte a tu manera, voy a follarme a Bill…y a cualquiera, y luego lo arreglaré todo diciéndote que de todos modos te amo, o quizá si no te enteras y vivimos en una burbuja de mentira otra vez todo resulte bien, pero seamos solo novios, nada de boda porque, joder, somos muy inmaduros, ¿no?. Vete al diablo.
 
La cabeza la estaba matando, como si alguien se la taladrara sin tregua, sentía las lágrimas ya en el borde de los ojos y estaba hecha un lío. Quería besarlo otra vez pero casi en la misma medida en la que quería cortarle las manos y arrancarle los ojos. Le dolían sus propias palabras, pero creía que no había nada que le hiciera entender mejor a Jesse lo que le había hecho sentir y el dolor que le había provocado que siento brutalmente honesta en ese sentido.
 
-No sé qué quieres de mi, yo ya no puedo más con esto…

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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Jesse Crawford el Miér 14 Ago - 14:15

¿Qué?, ah sí… en realidad lo dicho por Mini era completamente verdad y no había ni cómo decir algo al respecto; mis incursiones en las habitaciones de otras chicas no se habían limitado a ser una simple “consecuencia de la monotonía del matrimonio” ni nada de eso, porque la primera vez había sucedido varios meses antes de casarnos. En honor a la verdad, todo se originó a causa de una pequeña pelea que había derivado en un “rompimiento” de no más de tres días y tal… pero bueno, tampoco lo voy a justificar. Lo hecho, hecho está y… y ya.


Como fuera, prácticamente ni tenía que responder a sus réplicas porque la chica, antes de ir a besarla como loco idiota, ya había estado hablando por encima de mi voz, articulando atropelladamente sin siquiera dejarme terminar cualquier cosa que yo pudiera decir (que la verdad no era mucho en contraparte con lo que ella podía decir). No tengo ni puta idea del porqué mi atrevimiento había llegado a tal extremo que me había parecido tan fácil el simplemente avanzar y besarla por la fuerza como si aquello fuera una simple riña de matrimonio joven que se podía arreglar solo con eso.  En cierta forma parte de mi consciencia tomaba así las cosas, como si aún estuviéramos juntos, como si tuviera el derecho de celarla y de hacerla parte de mis arrebatos por puro puto derecho divino.

Lo que si me sorprendió fue no encontrar demasiada resistencia, sentir que tras superar por la fuerza su obvia negativa inicial, sus manos de pronto rodeaban mi nuca y sus labios buscaban los míos con tanto ahínco como mí siempre lo había hecho, antes de todo ese desastre. Probablemente estaba equivocado, pero esos segundos de sentirla tan cercana a mí permitieron que mi mente volara de nuevo, con estar con ella, con tener una nueva oportunidad de buscar una manera para que todo funcionara; de arrepentirme y de ofrecerle todo lo que podía dar. Luego de eso, Mini pareció reaccionar y me ensartó una cachetada que voló de manera torpe directo sobre mi ceja en donde aún no cerraba la herida de la noche anterior. Caminé hacia atrás y me llevé la mano a la zona afectada mientras Mini rompía en cólera tan fuerte como pocas veces.


-Si quieres que así sea, hazlo… no me importa, fóllate a Bill si quieres… fóllatelo y vuelve conmigo. Si eso sirve de algo entonces no me importa que lo hagas, y eso no significa llevar una relación rara… porque yo ya no quiero buscar a nadie más. Hazlo… Mini,fóllate a Bill Snyder o a quien se te de la gana, pero quédate conmigo…-

Avancé de nuevo y volví a besarla torpemente. ¿Qué coño estaba diciendo?, ¿de verdad estaba consciente de tal estupidez?, ¿era capaz de permitir semejante cosa con tal de estar con ella? Me sentía como el sujeto más imbécil del mundo, por tomarle la palabra a pesar de que evidentemente lo decía para enfurecerme, por ir hasta su departamento y pensar que había oportunidad para algo, por haberle hecho tanto daño durante tanto tiempo… joder; darte cuenta de ello y que no te importara era muy grave en todos los sentidos. La estaba besando y de pronto sentí un arranque de ira… precisamente por pensar en que Bill no era precisamente alguien de quien Mini pasara, el tipo en realidad sí que significaba una amenaza, y ese pensamiento me hizo enloquecer y empujarla conmigo hasta el sillón mientras mis labios buscaban los suyos y mis manos se aferraban con violencia a su silueta.

-Dime que ya no me amas y me largo ya mismo, pero dímelo ahora-
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Miér 14 Ago - 16:13

No esperaba que sus palabras tuvieran ese efecto, y que Jesse contestara de esa manera tan sorpresiva. Por un momento ni siquiera tuvo con qué replicarle en el acto y lo único que le quedó fue su respiración agitada por la furia. Ya ni siquiera pensaba en lo ridícula que era la escena con ella en pijama y una resaca que le molestaba muchísimo al momento de pensar con claridad. No pudo decir nada porque Jesse avanzaba de nuevo hacia ella. Dio unos cuantos pasos hacia atrás, aunque no fueron suficientes y lo único que hizo fue medio chocar con un mueble que estaba al lado del sillón antes de volver a sentir sus labios sobre ella.
 
No iba a creerle, no podía. No la parte en la que le daba su bendición para follarse a Billy o a quien fuera, sino la parte en la que le aseguraba  que ya no quería buscar a nadie más, la parte en la que cualquier argumento podía ser aceptado con tal de qué volviera con él. No podía creerle pero sobretodo, no debía creerle, porque si lo hacía definitivamente volvería a perder, y a mandar al diablo todo lo que había logrado hasta ahora, luego de firmar los papeles.
 
La lista de cosas que peligraban era larga: su orgullo, su familia, su dinero, el apoyo que tenía de la gente adecuada, su libertad, ese sentirse distinta que la estaba ayudando a liberarse de muchas trabas y muchas cosas. Él había tenido su oportunidad, no tenía por qué darle otra, no tenía el derecho, ni se lo merecía.
 
-Que te ame o no te ame no hace ninguna diferencia.
 
Lo que hacía una gran diferencia era estar parada o estar sobre el sofá medio sometida por el peso del cuerpo de Jesse. Aferraba sus brazos como queriéndolo quitar de encima, enterrando los dedos en su piel, sin saber si corresponder a los besos o simplemente apretar los labios. Terminó por optar por la primera opción, solo por el gusto de hacerlo. Lo extrañaba, claro que sí, pero ya estaba claro que era una columna de dualidades: que lo extrañara no era el equivalente a querer tenerlo de vuelta en su vida.
 
Y definitivamente no quería tenerlo de vuelta en su vida, porque no estaba dispuesta a decir adiós a las múltiples oportunidades que se le ponían enfrente. No estaba hablando de follarse o no a quien le diera la gana, estaba hablando de poder abrazar todas esas cosas a las que se había negado durante tanto tiempo por un equivocado sentido de moralidad, bondad, y rectitud. Esas cosas que se le escaparían de entre los dedos por un paso en falso.
 
Se lo pidió entre susurros, que la desvistiera, que estuviera con ella otra vez. Dejó de luchar para rodearlo con ambos brazos y acomodar su cuerpo bajo él, sacarle la camiseta con más impaciencia de la que cualquiera hubiera mostrado con su ex esposo, al que hacía unas horas no quería volver a verle la cara. Estaba agitada, casi desesperada por tenerlo, no paraba de mirarlo. Todo eso estaba conectado con lo anterior, con ese falso sentido de moralidad que sabía que no servía para nada. Si era cierto lo que le había dicho y quería estar con ella, si era verdad que la amaba, entonces lo comprobaría en ese instante y de algún modo, tendría una mínima venganza cuando todo terminara. ¿Un poco de dolor para ella también? Claro, iba intrínseco, pero lo mismo que amarlo o no amarlo, eso no hacía ninguna diferencia, porque el daño estaba hecho.

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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Jesse Crawford el Miér 14 Ago - 17:20

Dentro de las pocas consideraciones que yo podría tener en ese momento respecto a todo, no tenía en mente ni de cerca aquellas cosas que de las que Mini se preocupaba justo en ese instante, era completamente ciego a ello, y no tenía ni puta idea que tras esa débil resistencia que Mini ofrecía, existían muchas otras cosas además de la obviedad de no quererme cerca por lo que le había hecho. Ella tenía que pensar en sus responsabilidades, en lo que pudiera decir su familia, sus amigos cercanos y en su propio orgullo, todo ello mientras el peso de mi cuerpo la vencía y su cuerpo parecía buscar mis caricias al mismo tiempo que sentenciaba que amarme no hacía diferencia alguna. Y tenía razón… ese amor que decía profesarle, por muy verdadero que fuera, no me había impedido ir y echar todo a la basura por el más simple de los antojos carnales.

Así que en efecto, las cosas eran mucho más difíciles para alguien como ella que para mí, un tipo que no tenía que rendirle cuentas absolutamente a nadie, que no tenía nada que perder y que además de todo trataba de obtener cosas que ni le correspondían ni mucho menos merecía. Porque si, no crean que no estaba consciente de ello, sabía perfectamente que besarla y tocarla tal cual como estaba sucediendo, era poco menos que una más de mis infamias, todo por la búsqueda de mi propio bienestar, por no estar solo y querer aferrarme a lo único bueno que había tenido en mi vida.

Escuché sus susurros deslizarse suavemente dentro de mi mente y cualquier atisbo de culpa que pudiera haber surgido en mi cabeza se desvaneció. La débil idea de no lastimarla había sido sustituida por todos esos recuerdos que ahora parecían estar más vivos que nunca. Su piel, sus besos, sus gemidos; todas esas cosas que tenía bien grabadas en mi cabeza se estaban reproduciendo en ese instante, lo que hacía de ese momento una especie de deja vú irreal, porque de verdad, lo que menos había pensado al llegar a su departamento era tenerla de ese modo por lo improbable que podría haber sido el imaginarlo con antelación.

Le ayudé a despojarme de mi camiseta y casi de inmediato me deshice de la sudadera que llevaba puesta, encontrándome con esas tetas que ataqué de forma ansiosa, rozando sus pezones con las palmas de mis manos y lamiéndolas como si supiera que esa sería la última vez que iba a tener la oportunidad de hacerlo. Quizás si lo era, tal vez ese momento era solo un capricho y se iba a convertir en lo último que iba a poder tener de ella; pensarlo así, de ese modo, incrementó aún más la intención con la que mis manos y mis labios se paseaban por todo su torso, hombros y cuello.


Luego fue turno del resto de su pijama. Ahora Mini únicamente tenía puestas sus bragas y esos calcetines que la hacían ver todavía más infantil, en contraparte con la visión que actualmente tenía de ella. Bajé por su vientre, tomé con fuerza la carne de sus piernas, de sus muslos, lamí su coño por encima de las bragas y luego volví para lamer de la misma forma sus labios e incluso su lengua. Había logrado deshacerme de mis zapatos deportivas y, con la misma torpeza, también lo hice de mis pantalones y de cualquier otra cosa que tuviera yo encima. Volví a irme sobre ella para besarla, quizás con demasiada intensidad, al punto de casi azotarla contra el respaldo del sillón. Entonces, de la nada tomé distancia de ella y me recargué del otro lado del sillón.

-Tócate para mi. Con las bragas puestas...-

Si esa era la última vez, me encargaría de que al menos fuera digna de recordar toda la puta vida.
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Miér 14 Ago - 18:25

No pensaba cambiar su vida, eso lo tenía claro. Se sentía tan cerca de muchas cosas nuevas que de verdad pensaba que sería la peor decisión de todas cambiar las posibilidades por él, por volver a las dudas, la incertidumbre, el dolor. Ni siquiera podía planteárselo en serio, estar con él de nuevo. Porque todos los días se preguntaría si acaso no la estaba engañando con alguien, si acaso no era todo una mentira. No quería soportar ese tipo de tortura. Lo amaba muchísimo, eso era un hecho, pero estaba completamente segura de poder aplastar ese amor tanto como cualquier otra cosa que se metiera en su camino a partir de ese momento. Estaba más decidida que nunca, y sí, también había una dosis de egoísmo masoquista haberle pedido todo eso, estar ahí con él quitándole la ropa y accediendo a eso. Claro que era un capricho, uno bastante complejo emocionalmente que quizá debió desechar como todo lo demás.
 
Revolvió su cabello y arañó su espalda al sentir su aliento sobre su piel, el roce de su lengua y lo bien que se sentía ese familiar estremecimiento sobre sus pechos, que se extendía a lo largo del resto de su piel como un virus, uno muy peligroso. Siempre le había gustado que fuera apresurado, que no se detuviera a pensar nada, que tuviera un modo casi demasiado violento sin pretenderlo de besar, de tocar, de ser en general. Pensar que durante el tiempo en que había estado con ella no había sido la única en recibir ese trato la puso furiosa de nuevo, le provocó unos celos tan dolorosos y tan profundos que de nuevo le llegaron esas ansias de hacerlo sufrir físicamente, de lastimarlo, aunque no supiera exactamente dónde pegarle para que la herida fuera profunda.
 
Su respiración se agitó más consecuencia de esos pensamientos. Era un hijo de puta que no merecía nada, y se encargaría de hacérselo ver después de todo eso, de una forma u otra. No entendía por qué había hecho lo que había hecho, estaba segura de que se había entregado por completo, que le había dado todo. Le dolía pensar que ese todo no hubiera sido suficiente.
 
Enterró los dedos en su cabello y su cuerpo se arqueó por inercia al sentirlo, ya respondía con naturalidad, con urgencia, buscaba su lengua con la misma impaciencia con la que lo había hecho la primera vez. Se le quedó mirando atenta mientras se quitaba la ropa, intentando apagar el efecto contundente que tenía su cuerpo a la vista. Desvió momentáneamente la mirada, no quería hundirse más, aunque ese pensamiento no tenía sentido. Estaba hundida hasta el fondo.
 
Lo miró intensamente cuando dio esa especie de orden. Pero no puso resistencia a ello ni un segundo. No desvió la vista mientras su mano se deslizó por encima de sus bragas, tocando con suavidad, apenas como una provocación hacia él, también hacia ella misma. Se volvió a arquear un poco por el suave roce de sus propios dedos. Después metió la mano al interior de sus bragas, aumentando la intensidad de sus caricias, también de su mirada. Haciéndole creer que ese momento era para él aunque en realidad algo de egoísmo llevaba en la manera en que se tocaba. Con la respiración agitada, las mejillas encendidas y más estimulada que nunca por la conjunción de todo lo que estaba sucediendo entre ellos, se incorporó hasta alcanzarlo, recorrió sus labios con los dedos húmedos, introduciéndolos con suavidad en su boca, dejando que la probara. Se sentía encendida, pero muy consciente de ella misma y de todo lo que eso significaba y significaría a futuro.
 
Reemplazó las yemas de sus dedos con su boca, besándolo con ganas renovadas antes de colocarse encima de él y hacerlo entrar sin previo aviso, solo haciendo a un lado sus bragas en una posición algo incómoda para ella, pero efectiva. Ahogó un gemido y pegó su frente contra la de él.
 
-Esto no va a cambiar nada, te lo aseguro.
 
Ese era el asunto, que no iba a haber diferencia, que después de eso, ella seguiría su camino sin más, no había segundas oportunidades, no había razones para que las hubiera.


Última edición por Mina Schweinsteiger el Miér 14 Ago - 20:42, editado 1 vez

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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Jesse Crawford el Miér 14 Ago - 19:16

No podía evitar soltar un gemido de dolor cada que las caricias de Mini pasaban por alguna de las heridas o moretones que aún me quedaban, sobre todo la del costado en donde una mancha morada era parcialmente camuflada por mi tatuaje. Pero era un dolor que no significaba nada que me hiciera retroceder, todo lo contrario, incluso parte de mi sentía como si ese dolor que sentía ayudara de cierta forma a lavar un poco de todo lo que le debía.

Cuando me alejé de ella y la comencé a ver desde esa perspectiva, me di cuenta que Mini era todavía mucho más guapa de lo que recordaba, y era algo que no me podía explicar porque físicamente era casi la misma de hace unas semanas atrás, pero no sé… simplemente me parecía mucho más hermosa. Sentí una extraña presión en el pecho cuando me miró fijamente y no pude hacer más que desviar la mirada hacia su mano y hacia sus dedos que comenzaron a acariciarse tal cual se lo había pedido, primero por encima de las bragas y luego por dentro de ellas.

Mi mano rodeo mi sexo y comencé moverla a un ritmo lento y pausado, sintiendo que bien podría correrme sentado en ese sillón con solo ver la forma en la que Mini se tocaba, en la manera en la que sus mejillas se encendían y sus labios se entrecerraban sin guardarse nada de lo que ella misma se provocaba. Por supuesto, primero me mataría antes de permitir que simplemente se quedara en eso; y a punto estuve de expresarlo de alguna forma o ir directo hacia ella cuando fue ella la que se adelantó y me hizo chupar sus dedos mojados. Los lamí y luego lamí esos labios que me ofrecía un instante antes de sentir aquel beso tan profundo y tan intenso. No sé cómo decirlo, pero de alguna manera, incluso en esas circunstancias, sentía como si Mini se estuviera tomando represalias a su manera.

Y era como si me leyera la puta mente, porque incluso antes de siquiera pensar en ello, la chica ya estaba acomodándose encima de mí y haciendo a un lado sus bragas para que por fin la delicada carne de su coño se deslizara alrededor de mi sexo. Ahogué un gemido y cerré los ojos a causa de aquella intromisión inexacta, entonces pegó su frente a la mía y soltó aquello que de alguna forma significaba la confirmación de mi pesimismo. Eso no iba a cambiar absolutamente nada entre ella y yo y no dije nada no porque estuviera de acuerdo ni porque hubiera renunciado de forma definitiva a todo, sino porque simplemente no había ninguna palabra que fuera más contundente que lo que ella acababa de decir.

Estaba a su merced, y sin embargo era yo quien respondía con movimientos más agresivos, como si esa fuera la única manera que tenía de contrarrestar el peso que ella llevaba. Aferré mis manos a su culo y la empujé hacia mi hasta que el dolor de estar mal posicionados finalmente se desvaneció y se convirtió, absolutamente, en ese mar de placer que me significaba está de nuevo dentro de ella. La obligué a moverse hacia mí al mismo tiempo que ella me aprisionaba con sus piernas y su coño; mordí sus hombros y la besé con toda la intensidad que podía existir en ese gesto.

-¿Ya no quieres esto?, puedo dártelo cuando quieras, las veces que quieras… y puedes hacer lo que te venga en gana. Puedes hacer de mi lo que te plazca-


No era buena idea, de ningún modo, abrir la boca de ese modo, porque por venganza bien podía tomarme la palabra de todo lo que había dicho y despedazarme por completo. No… de hecho, que aceptara tomarlo era, por mucho, lo mejor que me podía pasar. Cualquier cosa era mejor que nada, y desafortunadamente nada era lo más probable que sucediera luego de eso.


Me incliné hasta dejarla con la espalda sobre el sillón y subí una de sus piernas hasta mi hombro. Me seguí moviendo con cierta torpeza, con mucha ansiedad y muy poca paciencia, tomando de nuevo sus tetas y mirándola de nuevo a los ojos. Me la follé de esa forma hasta que simplemente ya no pude o no quise no tener su torso pegado al mío y acorté de nuevo las distancias, golpeando con mis caderas y penetrándola, besando su rostro de manera aleatoria y gimiendo en su oído; tomándola con toda esa intensidad que solo ella me podía sacar.
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Jue 15 Ago - 0:51

Se lo repetía a ella misma casi sin parar, que eso no iba a cambiar nada. Transmitía todo su enojo y su furia en los movimientos de sus caderas, y en la saña con la que apretaba sus muslos contra la carne de Jesse, y la saña con la que, en esa posición improbable, enterraba su rodilla en el moretón que tenía en el costado y que había notado mientras se desvestía. Era como si quisiera darle todo el placer posible y lastimarlo a la vez, hacerle todo el daño del que fuera capaz incluso en ese momento. Apretar más, presionar más, moverse más.
 
Cerró los ojos y por un momento se le nubló todo, dejó de pensar en lo mucho que lo detestaba solo para concentrarse en el movimiento de su cuerpo, en cómo se sentían sus manos tocándola y aferrándose a ella, y en el sonido de su respiración agitada, el sabor de sus besos y la suave presión de sus dientes en el labio inferior. Todo iba demasiado rápido, demasiado irreal, como para seguir racionalizándolo todo, al menos hasta que sentenció que podía hacer de él lo que mejor le pareciera.
 
Lo miró con ese enojo latente otra vez. Si esa era su sentencia, si eso era lo que pedía, iba a ser justo lo que recibiría. Claro que intentaría destruirlo hasta las últimas consecuencias, se lo mandaba su orgullo, en parte también su corazón. Todavía no le quedaba muy claro cómo hacerlo sufrir, cómo hacerlo sentir el mismo dolor que ella había sentido cuando todo eso que tenían se había derrumbado, pero encontraría la manera. Mientras tanto se saciaría de él, aunque su idea de hacerlo con la misma indiferencia con la que él se había saciado de ella antes de ir a ponerle el cuerno con cualquiera que se le cruzara por los ojos definitivamente no estaba resultando como lo esperaba. Lo quería demasiado, le gustaba demasiado y eso también se notaba en la manera en que se entregaba a él. Para ella también estaba siendo un completo peligro todo eso. No le contestó nada.
 
El cambio de posición la hizo sentir un escalofrío poderoso, sintió como toda su piel se erizaba ante el roce distinto, ante la perspectiva de verlo así. No se rindió, ni mucho menos, empujaba las caderas hacia él mientras sus manos recorrían su torso, su musculatura lo suficientemente marcada, desplazó las yemas de los dedos con una dulzura que contrastaba con el movimiento del resto de su cuerpo, luego arañó su piel con la misma gentileza.
 
Al sentirlo más cerca lo rodeó con ambas piernas, empujándolo más hacia ella aunque ya no hubiera espacio para eso. Frunció el ceño y sus gemidos se hicieron más constantes, más incontenibles, él ya sabría perfectamente lo que eso significaba, lo que había detrás de esa momentánea expresión de enfado. Besó su cuello solo para acallarse un poco a ella misma conforme más temblaban sus piernas y más irrefrenable se hacía esa onda expansiva de placer. Con la voz entrecortada le anunció que estaba cerca de correrse, que estaba ahí, en ese punto álgido en el que nada importaba más que esa sensación. Había perdido momentáneamente la pelea pero ya lo había dicho: le iba a tomar la palabra.

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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Jesse Crawford el Jue 15 Ago - 15:27

Mini parecía desafiarme a cada segundo, respondiendo con demasiada intensidad a cada una de mis caricias, a cada uno de mis embistes e incluso con su sola mirada. Si, era exactamente la misma con la que me había casado, pero al mismo tiempo existía dentro de ella una fuerza muy superior a lo que le había visto antes, algo que se podía sentir, que era casi tan tangible como su carne. No podía saber con exactitud de dónde provenía toda esa fuerza, toda esa intención de aplastarme a través del movimiento de sus caderas incluso estando en aquella posición en la que se suponía que yo tenía todo el control; pero algo me decía que detrás de todo ese deseo que me seguía teniendo, existía también un odio y un rencor tan pesado que lo sentía en todo momento y en cada una de sus reacciones. Y me gustaba sentirlo, me gustaba y me mantenía en shock incluso sabiendo que por debajo de todo ello también había un dolor mucho más grande que cualquier otro con el que me hubiera topado.

Sus piernas rodearon mi cuerpo y trataron de empujarme hasta los límites, hasta que fuera imposible diferenciar entre los límites de su cuerpo y el mío; y mi respuesta no podía ser otra más que seguir follándomela con todas las ansias y toda la fuerza que me era posible infringir. La presión de sus piernas alrededor mío me lastimaba el costado, y sus arrebatados besos se sentían como fuego por encima de la herida de mis labios. Tomé su cabello con fuerza para ladear su cabeza y besar su cuello, lamer su clavícula, morder sus hombros y susurrarle al oído que quería verla correrse. De alguna manera mi brazo logró hacerse paso entre su espalda y el sillón para atraerla aún más hacia mí, para poder sentir sus tetas presionándose contra mi pecho hasta que su piel perlada por el sudor se fusionara con la mía, si es que eso fuera posible.

Mis caderas dejaron de moverse con tanta fuerza y tomaron un ritmo más cadencioso, un poco más pausado pero en el que imprimía la misma ansiedad, la misma intensidad con la que había comenzado todo. Sus reacciones llenaron mis sentidos y supe que ella estaba cerca, que sus gestos y esos gemidos cada vez más audibles solo podían significar una cosa; y eso mismo provocó que me acercara de forma acelerada al mismo fin. No había nada que guardarse, deseaba más que nunca correrme dentro de ella, llenarla por completo y seguir follándomela luego de eso sin importar absolutamente nada. Besé sus labios justo en el momento en el que sentí que me venía dentro y lo dejaba ir junto a un largo gemido ahogado por sus labios; me corrí y me aseguré de poder ver su rostro mientras ella también llegaba a esos espasmos más duraderos y más explosivos que los míos. Me seguí moviendo para ella mientras se seguía viniendo y no pude evitar preguntarme cómo coño es que había permitido alejarme de eso.


Usé mi fuerza para levantarme y levantarla junto a mí. La besé en ese intermedio mientras salía de ella y giraba su cuerpo casi obligándole a ello. No necesitaba recuperarme, no cuando la oportunidad apremiaba y no mientras pudiera alargar ese encuentro lo más que fuera posible. Me levanté del sillón y acaricié su perfecto culo durante unos segundos antes de penetrarla de nuevo; esta vez de una manera lenta y tortuosa mientras mis ojos se llenaban de aquella visión digna de ser recordada a través de todos los tiempos. Entonces comencé a moverme de una forma completamente distinta a la anterior, deslizando mi sexo a través de su coño con toda la calma del mundo. Necesitaba de ello, ver su culo perfecto ir y venir, ser consciente de cada detalle aunque me fuera imposible asimilarlo todo de golpe.
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Miles Selvaggi el Jue 15 Ago - 17:13

Tras dejar el apartamento de Draken más pronto de lo esperado había tenido que encarar en casa a un enfadadísimo Paolo, que a todas luces estaba a punto de tener otro de esos brotes agresivos tan simpáticos que le daban cuando alguno de sus hijos la cagaba de alguna forma, según él, tantos años intentando que la familia tuviera un estatus social y una reputación estaban quedándose en nada por culpa de sus maleducados e inútiles hijos que a la de nada hacían escándalos en público.
Trató, por todos los medios de explicarle que él (esa vez) no era el culpable pero solo entendía que había sido golpeado en público en un evento social. Decía una y otra vez que no era el lugar, que si quería matarse con sus amigos que lo hiciera en esos horribles antros que él frecuentaba, no ahí… por supuesto daba igual que dijera Miles, no iba a cambiar de idea, así que, intentando prevenir otra pelea algo más peligrosa para su integridad física en esa ocasión, decidió hacer algo que había aprendido hacía años. Se apareció en algún lugar muy lejos de casa y no volvería hasta que pasaran varios días. Por supuesto, la universidad no servía, tenía que ser un lugar desconocido para Paolo y así fue como terminó en el departamento de Mina.

Cuando ella llegó él ya había seguido la fiesta por sí mismo (no volvió a donde Draken, a él tenía que dejarlo fuera cuando se trataba de familia o todo se volvía aún peor) y se lo encontró más que borracho tumbado en su cama, donde había ido porque en el sofá el daba dolor de espalda.

Por supuesto que no se despertó aún cuando ella lo intentó, si es que lo intentó. Al fin y al cabo Miles tenía el sueño muy profundo, más aún borracho, así que siguió durmiendo hasta la mañana siguiente, durmiendo en ropa interior porque aquel piso le daba calor y había dormido así toda la noche, y se despertó totalmente resacoso, con aún más calor si cabía y deseando una ducha más que ninguna otra cosa.  Tomó una toalla prestada (aún no estaba Mina ahí, bueno, igual y no había vuelto, con suerte estaba donde Billy, bien por él) y salió del dormitorio, más dormido que despierto, jurando que solo iba a darse una ducha y ya decente iría a refugiarse a alguna otra parte para no molestar, pasó por el salón cual zombie porque moría de sed –maldita resaca- y fue cuando llegó a la nevera que se dio cuenta de los ruidos, y de que, efectivamente, no estaba solo, tomó la botella de agua, se giró, los vio y suspiró.

Maldita sea Mina… con cualquiera menos con él.

-Sigan… sigan… si ya nos jodieron la noche, ¿porque no joderos la mañana entre ustedes? – y sin pudor ni vergüenza siguió su camino destino al baño, porque no sería él quien se escandalizara por ver a gente follar. Ni sería él quien le cortara las alas a Mina, por más ganas que tuviera en ese momento, joder, puto dolor de cabeza.  
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Jue 15 Ago - 23:06

Estaba perfectamente consciente de los varios niveles en los que todo eso estaba más que mal. De todos modos no pensaba hacer caso a su consciencia, en especial cuando todo se anulaba por ese esperado y explosivo final. Se aferró con más fuerza a sus brazos y lo aprisionó con más fuerza contra su cuerpo al sentir que se deshacía entre sus brazos. Mal a muchos niveles, pero había valido la pena con tal de sentir eso una vez más, estar con él. En esos momentos no era una cosa de venganza u orgullo, era simple y llanamente el estar a su lado, no iba a mentir en ese momento de total vulnerabilidad diciendo que no lo había extrañado.
 
El corazón le latió más a prisa cuando la hizo girar de esa forma apresurada. Quiso pedirle que esperara para pensar las cosas con más claridad pero al final terminó por no decir nada y dejarse hacer, siempre había sido así, se había rendido ante él sin más. Esa vez no iba a ser la excepción aunque siguiera esforzándose por hacer como que era ella la que llevaba el control. Enterró los dedos en la tela del sofá al sentirlo entrar desde esa posición que lo maximizaba todo.
 
Por supuesto, al escuchar la voz de Miles su corazón dio el brinco más violento del mundo. El susto había sido tremendo, y se dio cuenta de que de verdad estaba demente. ¿Cómo se le había ocurrido? ¿Por qué diablos la presencia de Jesse la había nublado tanto como para olvidar que Miles estaba ahí?. Pues se había quedado a dormir en su cama y ella lo había dejado estar toda la noche y toda la mañana como si fuera un adorno bonito al que ni tocó, por eso se le había nublado todo, porque no había habido interacción, ni siquiera saludo en la mañana. Estaba loca, de verdad. De inmediato se removió para hacer a Jesse salir de ella con el corazón desbocado, la respiración agitada y el alma a punto de escapársele por la boca.
 
Se incorporó y miró a Jesse, plantándose enfrente de él y echando una rápida mirada por donde se había ido Miles. Las mejillas sonrojadas, los ojos entornados y la respiración agitada al máximo. Miles de cosas pasaban por su mente, desde las más estúpidas hasta las más peligrosas, por ejemplo, correr detrás de Miles como si le debiera alguna explicación, o terminar con Jesse lo que había empezado.
 
Al final simplemente buscó las bragas, que se puso apresuradamente y tomó a Jesse por la nuca con violencia, atrayéndolo hacia ella para besarlo intensamente, con todo ese enojo renovado, con el miedo latente que sentía en la boca del estómago, con ese orgasmo anterior todavía recorriéndole las piernas. Luego lo alejó de ella una vez más. Su mente iba a mil por hora, lo mismo que su corazón, volvió el estúpido dolor de cabeza de la resaca y lo que optó por hacer fue cobrarse, intentar herirlo, aunque fuera la mínima parte de lo que él la había herido a ella, aunque lastimarlo todavía la hiciera partirse un poco en pedacitos.
 
-Bueno, decías que me podía follar a quien se me diera la gana, ¿no? Ahí lo tienes Jesse, sólo me adelanté un poco…¿ya podemos hablar de regresar o quieres esperar a que pase un tiempo para que lo asimiles?

¿Dónde carajos había dejado su sudadera?

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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Jesse Crawford el Vie 16 Ago - 14:04

WOOT!!!. Esa es lo único en lo que puedes pensar cuando estás follando y de repente escuchas una voz masculina pocos metros atrás de ti. No habría sido nada, es decir en muchas ocasiones te toca follar en lugares semi-públicos y tal, o en fiestas de colegas o en situaciones en las que aquello puede suceder; pero el impacto de ese momento en particular, y de las circunstancias, de verdad… en serio, es más grave de lo que se imaginan, era más grave que cualquier otra cosa que hubiera podido pasar ahí dentro.

Y había sucedido justo en el momento en el que bien podría haber estado así para siempre. Casi de forma automática dejé de moverme y miré hacia el lugar de donde había provenido la voz para darme cuenta de que se trataba del hijo de puta de Miles; peor, envuelto únicamente en una puta toalla. Por un momento me costó trabajo hilar las eventualidades, como si por alguna razón divina fuera imposible lo que a todas luces era más que evidente. Pero joder, por supuesto que no era imposible, era tan real como mi estupidez de haberme hecho falsas ideas acerca de Wilhelmina. La zorra se había largado con esos perdedores después de la fiesta de Wardwell; y claro, se había llevado a su departamento al mismo sujeto que había semi-coqueteado de manera tan absurda desde el principio. Dios… ni siquiera era Bill, de quien se podía esperar cualquier cosa y tenía los cojones para hacerlo, era… era ese chico… Miles…

Me pareció completamente absurdo, tan absurdo e irreal que tardé varios segundos en reaccionar, incluso después de que Wilhelmina me hacía salir bruscamente de ella y buscaba ponerse rápidamente las bragas. Pero tuve esa visión… justo esa, la de una chica que interrumpe todo y busca sus bragas, completamente abochornada, esa escena que solo puedes encontrarte en los peores lugares con las peores personas, y esa era mi exesposa. Pero ahí no acababa la situación, porque ella misma no me iba a dar ni tiempo de pedir explicaciones o preguntar qué coño había pasado ahí a pesar de lo obvio. Se paró frente a mí y en un instante ya la tenía pegada a los labios, de manera violenta y haciendo alarde de un descaro completamente desconocido en ella.

-¿Qué?...-

Lo siguiente fue todo turbio. Wilhelmina escupió de entre sus labios algo que me bloqueó por completo, que solo significaba que estaba delante de una desconocida que trataba de retarme, de burlarse, de reírse de mí en mi puta cara. Le solté un revés tan fuerte que el dorso de mi mano ardió como nunca, y la contemplé ahí tumbada en el sillón como si fuera la peor de las zorras. Esa era… no era más que una zorra que solo había estado jugando conmigo, que se había atrevido a dejar que la follara luego de haber hecho lo mismo con el pobrediablo de Miles.

-Si bueno, en realidad no necesitabas que te lo propusiera… perra-


Recogí mi ropa y me la fui poniendo como la premura me lo hacía posible, incluyendo su sudadera que le aventé a la cara sin atreverme a mirarla a los ojos una sola vez. Me sentía más herido que nunca, pero a pesar de ello sabía perfectamente que yo me lo había buscado, que esa asquerosa situación no era más que las consecuencias de mis propios actos. Siempre había sabido manejar los resultados de mis actos, pero ese día era mucho más duro que cualquier otro; más difícil de atacar que cualquier golpiza o cualquier pérdida de x tipo. 

Pero ya deberías saberlo, Jesse. Siembras mierda y eso es lo único que puedes cosechar.
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Miles Selvaggi el Vie 16 Ago - 18:38

Con aquel horrible dolor de cabeza fruto de la resaca y una imagen que le costaría un rato quitarse de la mente (no a Mina, verla a ella así no era tan malo, más bien era verla con él) se fue directo al baño. No quería ni pretendía quedarse a incordiar. Si ella había escogido a aquel desecho social como pareja o como novio, o como ex, o simplemente si quería volvérselo a tirar una y mil veces, pues no la jodería, solo había interrumpido porque no lo había esperado, dormía muy profundamente y tardaba por lo menos diez minutos en comprender lo que pasaba a su alrededor, si hubiera oídos los gemidos estando más despierto no habría asomado el cabezón por allí ni en mil quinientos años.

Así que si, aunque su deber moral para con el hermano mayor de Wilhelmina era detenerla y posiblemente abofetearla por tonta, no hizo nada de eso, que follara y ya le gritaría más tarde por descerebrada, o bueno, que siguiera follándose, una y mil veces, pero que no volviera a lo de antes, ya se encargaría él si era necesario. Una mujer como aquella no podía caer dos veces en una trampa como era él.

Pero lo sacaron de su ensimismamiento cuando apenas se había lavado la cara, un golpe y algo que sonó obviamente a Mina. Salió del baño, la toalla se había quedado allí y ahora se lo veía solo en ropa interior (si, la llevaba bajo la toalla, solo se la había enroscado por comodidad) pero le importaba poquísimo dada la situación, pues cuando llegó justo pilló a Crawford ya con la ropa puesta y le bastó una mirada para ver la cara roja de su amiga, aquel maldito bastardo tenía la poca decencia y los huevos de golpearla después de ser lo mejor que iba a poder soñar tener en esa vida.

-Maldito hijo de puta – dijo sin esperar ni un minuto por si se desaparecía de allí al verlo, eliminó la distancia que los separaba cogiendo fuerza para plantarle un derechazo en la cara, el labio más concretamente, pues fue donde alcanzó y no hizo más porque no tenía ganas de iniciar otra pelea más, aún teniendo toda la rabia del mundo contenida por todo lo sucedido, lo último que quería era que ahí mismo se desatara otra puta pelea por Mina, ya había tenido bastante la chica – ya puedes largarte hijo de la gran puta, y si vuelves a ponerle una mano encima de esa forma ten por seguro que no saldrás bien parado, no sabes con quien te estás metiendo.

Y no era hablar por hablar, aquel tipo estaba destruyendo la vida de una chica con buenos contactos y si tiraba de los hilos necesarios la vida de aquel capullo se volvería bastante más complicada de lo que ya tendría que ser, solo por ser él.
Ya si él quería quedarse a hablar tranquilamente de porque demonios había parado para golpearle y llamarla así, él tranquilamente le oiría, aunque ya sabía que si eso pasaba, sería de todo menos tranquila, la situación.
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Sáb 17 Ago - 3:00

Ni siquiera ella misma podía haberse imaginado la reacción de Jesse, de verdad que no. Se hubiera esperado, de hecho, cualquier cosa menos eso: que se largara de ahí, que en efecto le dijera que era una zorra, que se fuera contra Miles, pero no que le pusiera una mano encima. Jamás en todos los años que llevaban juntos se había atrevido a hacerlo por más enojado que hubiera estado con ella, siempre lo peor que podía pasar era que saliera de casa soltando un portazo y dejándola con la palabra en la boca pero nunca lo que acababa de pasar.
 
Se quedó en shock unos segundos, con un dolor punzante en el pómulo izquierdo, que no paraba de palpitar. Que diferente una sensación como esa comparada con la de hacía menos de diez minutos, y que doloroso fue darse cuenta de lo que Jesse era capaz. Tampoco lo miró a los ojos cuando, por pura inercia, se puso encima la sudadera, siendo su único pensamiento claro el de vestirse un poco por alguna razón completamente estúpida, incluso antes de pensar en ir por la varita y hacer cualquier cosa, parecía que lo que más le preocupaba era la vulnerabilidad de su piel expuesta. Estaba anonadada, dolida, como fuera del mundo.
 
Aún así no se arrepentía de lo que le había dicho, por el contrario, deseo con más ahínco que de verdad le estuviera doliendo, aunque fuera al punto de haberle pegado. Poco a poco conforme fue volviendo en sí, su deseo por destruirle en ese sentido se hizo mucho más vivo. El corazón también le volvió a reaccionar, latiendo desenfrenado otra vez como si hubiera notado que el mundo se había detenido y ahora le urgiera ponerse a la par de él tras un vertiginoso regreso.
 
Alcanzó a escuchar a Miles pero a la vez no, aunque hubiera secundado esa amenaza con mucho gusto. Se levantó del sofá solamente para ponerse entre Jesse y Miles, no para defender al primero, sino para actuar casi como escudo del segundo, dándole la espalda a Jesse sin saber qué diablos esperar. Estaba haciendo todo en automático, aunque ponerse en esa posición ya no era garantía de nada, antes hubiera sido más efectivo en apariencia, cuando pensaba que Jesse no se atrevería a lastimarla físicamente, ahora no sabía si serviría de algo.
 
-Tienes dos segundos para marcharte.
 
Podía estar mirando a Miles de frente pero era obvio que no era a él a quien le pedía que se marchara, sino a Jesse. Su voz seguía pareciendo lejana, pero el tono era firme, las manos le temblaban pero eso era notorio solo para Miles. Estaba usando todas las fuerzas que tenía para mantenerse tranquila, el semi estado de shock ayudaba. Hubiera dado millones de galeones por tener la varita a la mano, pero seguramente de haberla tenido, todo habría resultado en peor tragedia, se sabía visceral e impulsiva, dos de los grandes defectos que la habían llevado hasta ese punto en primer lugar. Que se diera por bien servido que lo único que le pedía, era que se fuera.

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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Jesse Crawford el Sáb 17 Ago - 10:41

Aun ni me había puesto la camiseta cuando noté la presencia de Miles, que a la distancia parecía haberse dado cuenta de la situación y ahora venía a por mi con toda la rabia que su delgaducho cuerpecillo podía dar. Le sonreí abiertamente y extendí mis brazos hacia los costados, invitándolo a que me ensartara el mejor de sus golpes, tal cual como lo había hecho hace apenas unas horas. “Ven aquí, hijo de puta”, pensé… “Ven con papá Jesse y dame todo lo que tengas”. El chico eliminó la distancia y me ensartó un certero puñetazo directo en la boca, machacando justo la zona que ya tenía afectada y que parecía estar destinada a no recuperarse nunca. Mis pies trastabillaron hacia atrás y el labio inferior sangro profusamente, de una forma más escandalosa de lo que en realidad era.
 
En esos instantes me importaba un carajo reventarlo todo. De verdad, era capaz de aplastar a Miles, destrozar todo el puto departamento y quizás hasta poner en su lugar a Mina que de la nada se había convertido en la peor persona que se podía parar frente a mis ojos. Me llevé la mano a los labios para ver mi propia sangre y de inmediato acorté las distancias, lo suficiente como para estar a tan solo unos centímetros del rostro de Miles. Era absurdo… de la nada el hermano de Bojan se había convertido en el sujeto que se acostaba con mi chica. Después de que soltara su última amenaza solté una risa ahogada, sórdida y burlona ante tal muestra de valor basado en quién sabe qué mierda.
 
-¿Y con quién me estoy metiendo, Miles? Dímelo. Dime quién coño se supone que eres… dime detrás de qué imbécil te vas a esconder. ¿Por qué no te encargas tú de mi?, ¿ah?... ¿por qué no me matas tú?, ¿aquí y ahora?. Dime que tienes los huevos para hacerlo tú solo…-
 
Sabía perfectamente quién era Miles Selvaggi y qué clase de amigos o contactos era posible de obtener. No me importaba, en un momento como ese poco me podía importar lo que diablos eran capaces de hacer él y la gente estúpida que creía que le podía salvar el pellejo cada que el niño estuviera en problemas. Esa era la cosa con Miles y con los chicos de su condición en general; creían que el peso de su apellido era suficiente para sacarlos de la mierda, que bastaba con su divina presencia para arreglarlo todo. “No sabes con quién te estás metiendo”, ¿De verdad?... bueno, podemos averiguarlo.
 
El asunto moría justo ahí. Mina se interpuso en el espacio que había entre ambos, muy a tiempo, y se quedó ahí parada mientras clavaba la mirada directo en los ojos de Selvaggi. Recogí mi camiseta, le volví a sonreír burlonamente a Miles, me asomé al culo a Wilhelmina y le di una sonora nalgada de despedida antes de salir por la puerta del departamento y dejar en paz a la parejita. Si, incluso en esas condiciones me era imposible ignorar ese culo, más viéndolo solo en calzones… pero para mí, en ese momento, esa zorra estaba más que muerta.
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Miles Selvaggi el Sáb 17 Ago - 11:41

Iba a responderle, sin miedo ni problemas, que no pensaba esconderse tras nadie, porque contra aquel don nadie no era necesario ¿se pensaba el hombre más fuerte del planeta? Bueno y qué si lo era, para algo eran magos, podría infundirle la peor de las torturas con un movimiento de varita, no necesitaba ser más corpulento que él, ni más fuerte. Por no necesitar, no necesitaba ni tan siquiera tenerlo cerca, ni tocarlo. Había formas más divertidas para hacer sufrir que la muerte. Y si, la amenaza había sido algo exagerada, pero en ese momento toda su capacidad de odiar había ido directo a él, acumulada, por lo de la noche anterior, por el problema que había tenido con su padre y por lo que acababa de presenciar, alguien como él tendría que dar gracias al cielo por poder siquiera mirar a Schweinsteiger, ni eso se merecía, y él iba y la golpeaba.

Pero ella se había metido en medio y todo paró en ese momento, daba por hecho que lo último que la chica quería era otra pelea más, un extra genial para seguir el día. Se quedó callado, mirándolo por encima del hombro de ella y lo vio marcharse tras aquella gilipollez ¿que quería despedirse con aún menos clase de la que ya tenía? Suspiró y puso sus manos sobre los hombros de la chica por un instante. No iba a mirarle las largas piernas, no en ese momento por más que normalmente se perdiera en ellas sin remedio.

-¿Estás bien? Deberías ponerte algo frío ahí sino quieres tener que curarlo más tarde... Puedo hacerte café si no has desayunado y ya me contarás que diablos ha pasado aquí porque desde ayer no me entero de que demonios tiene ese anormal en la cabeza.

Ahora se alejó un par de pasos, solo porque aún le duraba el enfado. Cuando eso le pasaba bastaba con pensar que él era mejor hombre y persona que su padre, no podía redirigir su furia hacía Mina por más que ella hubiera estado haciendo algo impensable hacía un momento, no podía simplemente regañarla tras aquello que el otro había hecho.

-¿Se puede saber que diablos ha pasado? ¿Porque estaba aquí y porque... como puedes seguir haciendo eso con él? ¿Desde cuando? – pero aunque pudo aguantar las ganas de abofetearla por estúpida, no tanto así las de preguntar mil cosas; en realidad se sentía totalmente engañado, daba vueltas en un pequeñísimo espacio del salón, sin mirarla directamente. Él había pensado que tras su ruptura ya no había nada, había respetado su espacio con toda la hostia y la mierda que ello suponía (porque si, estaba buena, y había fingido ni notarlo) y ahora venía con aquello, si seguía siendo la chica que prefiere a un cabrón solo por el hecho de serlo, a que demonios había venido tanto lamento por descubrir sus infidelidades -vístete. Si quieres.

La resaca, sus ganas de una ducha fría y todo se habían evaporado mágicamente, no tanto así el dolor persistente de cabeza, pero podría lidiar con ello, ahora no pensaba largarse de allí, no iba a “reconfortarla” eso ya lo había hecho al otro capullo momentos atrás al parecer.
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Dom 18 Ago - 2:33

Se quedó lívida e inmóvil con esa “despedida” de Jesse. Lo único que hizo fue respirar profundo y cerrar los ojos esperando a que de verdad se marchara. Ya no importaban mucho las amenazas o lo que se pudiera decir, solo la necesidad de no respirar el mismo aire que él. El pómulo todavía le punzaba y podría jurar que sentía cierto sabor a hierro en la boca. No quería ni ver cuánto era el daño.
 
Una vez que estuvo solo con Miles le costó muchísimo más trabajo mirarlo a los ojos, y solamente asintió como una niña regañada a la indicación del hielo. Quizá podía practicar un glacius a un paño o algo así. No tenía idea, nunca había pasado por algo parecido y en las películas muggles solo recordaba que usaban carne cruda o algo así. Le parecía estúpido pensar esas tonterías en ese momento.
 
-Gracias.
 
Musitó con un hilillo de voz a lo del ofrecimiento de café. Buscó con la mirada los pantalones de su pijama mientras le hacía esas preguntas y volvió a acomodarse el cabello en la coleta irregular que se le había medio destruido. Se acomodó la sudadera y terminó por vestirse tal como se lo pedía. Bueno, y porque era lo decente de hacer.
 
-Desde hoy, no fue nada. Fue…no sé, se me nubló la cabeza. Estaba aquí para hablar conmigo por lo de anoche y…bueno, pues pasó y ya. Lo siento, olvidé por completo…es decir…
 
Se mordió los labios y fue ella la que terminó huyendo a la cocina para tomar aire y para hacer café, aunque sentía unas náuseas tremendas y suponía que ahora ni el gatorade le entraría por la garganta. Parte de ella se enfadó y pensó que no tenía porque darle explicaciones a Miles de nada, pero por otro lado, en cierto modo, le agradecía su presencia estoica, con todo y su enfado, que la hacían volver a la tierra. Se secó unas cuantas lágrimas de desesperación rápidamente en la cocina antes de salir con la cafetera y dos tazas levitando detrás de ella, que colocó en la mesa de centro del salón.
 
-Ya sé lo que piensas, yo también creo que soy una idiota.
 
Se encogió de hombros y se pasó por inercia los dedos por parte del golpe, haciendo un infantil gesto de dolor. Al menos tenía que decirle lo que le había dicho a Jesse, para estar al tanto mínimo y que supiera a qué había ido todo eso. No le iba a pedir que por favor no le dijera nada a su hermano –asumía que no lo haría- ni le iba a contar con lujo de detalle todo lo que le había pasado por la cabeza para haber terminado en esa situación con Jesse, pero sí se merecía la historia que se había inventado a su costa.
 
-Al final solo pensaba en lastimarlo mucho y le di a entender que había pasado la noche contigo. Lo siento por meterte en ese dilema.

Quizá no era necesario decírselo, pero estaba claro que todo eso había marcado un rotundo final a muchas cosas. Alzó la vista para mirarlo y de pronto sintió que el corazón se le aceleraba otra vez. Werther y su padre habían decidido que Mina se abriera paso como mejor pudiera, pero preguntar por orientación en los asuntos de la secta a la que pertenecían justo en ese momento, sonaría a la desesperación de una burda venganza, y todo era mucho más que eso, no lo sacaría a colación en ese instante por más que esa furia visceral que sentía le mandara a dejarse de tonterías de una vez por todas y dar el paso. Bajó la vista y se quedó callada, sentía que era lo más decente que podía hacer en ese momento.

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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Miles Selvaggi el Dom 18 Ago - 10:53

Aquella era la situación más rara y confusa que Miles habría podido suponer encontrarse esa mañana. Quería a Mina, como amiga, muchísimo. Y no quería ponerle límites o decirle con quien puede moverse, a quien se puede tirar, no era suya, no era de nadie, y normalmente él mismo la habría animado a tirarse a quien quisiera, no hacía falta dinero, ni reputación, ni clase para echar un buen polvo y disfrutar del rato... él mismo se había terminado por meter en camas indeseadas (dirían algunos). Pero llegar al punto de volver a tropezar con la enorme piedra que era Crawford, pues no, hasta ahí su forma liberal y totalmente abierta de pensar se cerraba un poco. Ya había sido, se habían casado, había salido mal ¿para que probar otra vez?

Oyó su pequeña explicación, iba a responderle porque ahí se dio cuenta de que realmente él era quien quizás debería disculparse, había aparecido allí en mitad de la noche y sin permiso ni nada se había dormido, y ahora había interrumpido todo y quizás causado el último alboroto. Pero Mina huyó, o simplemente se marchó más bien haciendo que el rubio suspirase, no podía dejar aquello así, no era modo, pero mejor dejarle su espacio. Se sentó en el sofá tratando de no pensar en nada y la vio aparecer de vuelta.

-Ni tanto, idiota serías si no hicieras justo lo que tu cuerpo te pide – no era el momento de gritarle ni culparle, no tendría sentido. Oyó también lo otro, por supuesto, y no le sorprendió tanto como debería, había supuesto que él imaginó algo así, no que ella lo dijera, pero bueno, tampoco importaba tanto – no te disculpes por algo así. Si eso le ha jodido bien dicho, no daré a entender lo contrario. Aunque si me lo hubieras pedido tampoco me habría importado ni un poquito hacerlo de verdad – dijo intentando cambiar el ambiente, algo de broma, alguna risa. Tomó la taza que le había llevado agradeciendo con toda su alma algo de café para despertar del todo por fin y le dio un golpecito suave en el hombro -anímate Mini, no puedes echar abajo todo por un tipo como él. Todo el mundo mete la pata alguna vez y digamos que Crawford es una piedra transparente en tu camino, sabes que está ahí, pero cuesta mucho evitarla – dio un sorbo de nuevo, dejando un par de segundo al aire aquello que intentaba ser un comentario tranquilizador y se la quedó mirando muy fíjo – por cierto, no te agradecí que me dejases dormir aquí, tienes una cama muy cómoda. Puedes llamarme para ocuparla siempre que quieras un guardaespaldas matutino. Y ahora vamos a curarte eso, lo que faltaban tras las noticias que seguro ya han visto la luz, es que alguien te vea con un golpe como ese...

Quería dejar de lado todo lo malo que acababa de pasar. Ignorarlo sería mejor que hablarlo, al menos en ese instante, se puso en pie y le dio la mano (en la otra llevaba la taza, no pensaba soltarla hasta dejarla sin una gota de café siquiera).

-Tengo la varita en alguna parte de su casa, o me ayudas a buscarla o me la conjuras tu que si sabrás donde está la tuya. Cuando llegué aquí estaba lo suficientemente borracho como para perderla.

También él tenía en mente lo que ya había hablado con Schweinsteiger, comentarle a su hermana sobre la secta, introducirla a todo aquello, pero mejor estando totalmente sobrio y ella totalmente sana, suponía.
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Lun 19 Ago - 1:05

Pues sí, le sacó una risa y su sonrojo inevitable correspondiente con la broma. Honestamente jamás se le hubiera ocurrido reanudar tan pronto su vida –hablando solamente del sentido sexual- luego de lo que había pasado pero ya viéndolo en perspectiva no sonaba a mala idea, aunque de nuevo pudiera ser la visceralidad hablando. No podía tomarse el café que quedaba en la cafetera, sentía que todo le daba vueltas aunque no tuviera náuseas en sí ni mucho menos. La cara le seguía palpitando pero de todo, ni siquiera pensaba en la pena que sentía de que Miles la hubiera atrapado en esa situación, con Jesse o con quién fuera.

-Pues sí, cuesta mucho evitarla, pero esto es imperdonable. La verdad no sé qué pasó, solo sé que es algo que no repetiré.

Y con eso se refería al bonito golpe que lucía en la cara. De verdad que era algo que no pensaba pasar por alto, se le hacía incluso más grave que sus estúpidas infidelidades. Alzó la vista hacia él al momento del agradecimiento, de verdad seguía sorprendida de haberse nublado tanto de olvidar que Miles había estado ahí. Se sentía como una loca peligrosa que debía ser examinada cuanto antes.

-No tienes que agradecer nada. La verdad es que fue reconfortante verte al llegar de algún modo raro, quizá porque todavía no me acostumbro bien a dormir con la cama vacía y no estar molestando a Harley todos los días para dormir con ella. Y quizá sí necesite guardaespaldas matutino, al menos hasta pedirle a mi hermano que me ayude a mejorar el sistema de seguridad para que como mínimo se le caigan los ojos a Jesse si intenta volver a aparecerse aquí.

Aunque claro, la versión que la contaría a Werther no tenía mucho que ver con lo que en realidad había pasado. Asintió y tomó su mano volviéndose a reír un poco por el tema de la varita perdida. Y sí, le dolía sonreír con todo el gesto, no por el shock emocional sino por el desbarajuste físico que se extendía de su pómulo al labio partido. Estúpido Crawford y sus manotas. Le dio pánico pensar en lo de las noticias, pero sobraba decir que pensaba que Miles no iría a decirle nada a nadie y por eso tampoco se lo pediría. Tomó impulso tomando su mano para levantarse y asintió.

-Está en el buró de la habitación, precisamente.

Le hizo un gesto con la cabeza para ir ahí. Al menos agradecía que de alguna forma, no la hiciera sentir condenadamente incómoda por todo. Su varita estaba justo donde la había dejado antes de ir al refrigerador y ver a Jesse de la nada. Intentó un accio para conjurar la varita de Miles, que salió de un revoltijo de su ropa con un edredón que estaban en el piso, el que seguramente Miles había quitado por morir de calor. En su momento, de hecho, había sido gracioso llegar y encontrarlo como si nada.

-Ajá, listo. Ahora cúrame con toda tu experiencia. Y puedes volver aquí cuando lo necesites, aunque termines la fiesta lejos de mi, como anoche.

Tenía unas ganas estúpidas de abrazarlo pero como estaba en ropa interior se aguantaría las infantiles ganas. En ese momento no veía la interrupción como algo negativo, sino como un llamado de atención divino para dejar de hacer el tonto. Y también se aguantaría toda la verborrea sobre lo que sentía en ese momento por todo lo que había pasado en esa sala. En el fondo, seguía contrariada, pero no haría más drama.

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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Miles Selvaggi el Lun 19 Ago - 12:56

No se había imaginado aquella respuesta, la de que le costaba dormir sola y todo lo demás. Él no era alguien en exceso “pegajoso” solo una vez había tenido pareja y habían dormido juntos como diez veces. Y normalmente no se quedaba a dormir con quien dormía. Solía hacerlo, sin embargo, con amigos, con ellos si que solía meterse en la cama a robarles calor y tonterías así. No entendía muy bien el como durante el sueño se podía echar algo en falta, pero no lo comentó, porque lo último que quería era que ella tuviera que responderle a eso, más cuando al que extrañaba en esos momento era un capullo que ni la sabía tratar.

-Si, dile a tu hermano que ponga una barrera anti Crawford, pero que no nos bloquee a todos los hombres, que a mi me gustó tu cama y ahora con tu permiso la usaré más a menudo. Y es cierto, ayer ni avisé, pero fue mi padre quien me sacó de la fiesta. Ya después no tuve ánimos de volver y... pues en un par de días mejor no asomo el morro por allí; es un cabronazo.

Con gente como Mina podía decir aquello, con los demás no. Lo último que necesitaba era que todo el mundo supiera como era realmente Paolo, pero por algún motivo ella le daba confianza como para hablar tranquilo de esas cosas.

La siguió a su dormitorio de nuevo sin problemas y vio su varita aparecer de entre un montón de ropa, la suya. En ese momento recordó que él iba casi en pelotas, excepto por la ropa interior, no es que se fuera a morir de la vergüenza pero había que tener algo de pudor. Pudor que quedaba en un segundo plano para el muchacho en la mayor parte de los momentos de su vida, su cuerpo no le daba vergüenza ni apuro.

-A ver, dame esa carita – con la varita en mano y la barbilla de ella en la otra apuntó a aquella herida tan fea (que ya estaba empezando a pasar del rojo al tono amoratado) y dijo las palabras adecuadas para que se le sanara el golpe aunque la rajita del labio no se cerró, igual solo le quedaría una marquita muy pequeña y esperaba, nada dolorosa – no tengo tanta experiencia, de esto siempre se encarga Stall, así que no ha quedado perfecto, pero espero que al menos ya no te duela tanto – le pasó con mucho cuidado los dedos por la zona notando como la hinchazón desaparecía por segundos, aquel rostro no podía ser estropeado por algo así, menos sin merecerlo – tendrías que hacer algo con él. Mina, no puedes dejar que cualquier muerto de hambre te pisotee de esa forma, o te cohíba la vida entera – soltó su rostro y se giró para coger la camisa de la noche anterior, se la puso pero no la abotonó y volvió a mirarla; hablaba solemnemente, con tono amistoso o eso intentaba, que no se sintiera mal – no tienes que temer usar la magia para defenderte si es necesario, somos mago, nuestra calidad de vida es diez veces mejor que la de los muggles gracias a nuestra capacidad mágica y no tenemos que escatimar en recursos para mejorarla aún más. Yo te libraría de él, pero es tu lucha. Piénsalo, tienes los recursos, los medios. Solo te falta un poco de valor para devolverle el daño que él te ha causado.

Aquel discurso que podía sonar de lo más serio lo estaba dando un chico semi desnudo que trataba de voltear los pantalones de pinza que había usado la noche anterior y casi no podía. Vamos, que perdía toda la seriedad posible. Y si, estaba instándola a la venganza, ¿porque no? Había que ser orgullosos, estaba en una situación social que no se podía permitir los fallos, pero si algo había aprendido de su padre, es que existen formas de venganzas mejores quizás que el mero dolor físico, y formas de hacer sufrir que podían pasar inadvertidas para los ajenos a ellas, y por supuesto, había aprendido a que ningún golpe quedaba sin respuesta. Ninguno.

-Me siento como el diablillo malvado en tu hombro, pero te juro que no voy a insistir si me dices que no quieres hacer nada.
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Re: New York Today (Mini)

Mensaje por Wilhelmina Schweinsteiger el Mar 20 Ago - 0:56

Se volvió a reír, no creía que la intención de Werther fuera bloquearle el camino a todos los hombres, hasta parecía particularmente feliz de que hubiera cambiado de amistades, hablaba muy seguido de Snyder y de las bondades de Selvaggi, y demás cosas que la verdad la agobiaban un poco pero lo dejaba estar. No era como si de verdad estuviera buscando algo en ese momento.
 
-Puedes quedarte aquí unos días, si quieres hasta que entremos a la universidad. Prometo solemnemente que no volverás a tener sorpresas graves por las mañanas.
 
Levantó ligeramente el mentón y se dejó curar, sintiendo como el dolor aminoraba casi inmediatamente. Nunca había tenido un golpe como ese, las heridas graves se las había hecho en quodpot, y a lo más era romperse un brazo que rápidamente se lo sanaban en la enfermería. No tardó mucho en darse cuenta que la sensación no era la misma, como si quedara algún fantasma del golpe. Se arrepintió de haberle metido tantos puñetazos a niñas indefensas en sus épocas en Salem, así nada más porque le ganaba la visceralidad.
 
-No, ya no duele tanto, gracias. No podía andar por la vida con un golpe así.
 
Le sonrió a medias y se dejó caer en la cama desecha, la falsa escena del supuesto crimen. Tenía razón, tenía que hacer algo con él pero en ese momento no sabía exactamente qué. Con Harley había hablado sobre eso muchas veces, pero hasta ese momento no se había atrevido a hacerle verdadero daño. Lo más cercano a lastimarlo era justo lo que le había dicho sobre Miles, y ya había visto su reacción. Cuando de verdad quisiera rehacer su vida, ¿cómo serían las cosas?. Quizá eso, de llegar a tales grados permisivos, era porque ella misma no se había permitido, en primer lugar, rehacer su vida sin él, y de algún modo Jesse lo sabía o lo intuía. 
 
El argumento sobre no temer usar la magia le hizo alzar la vista hacia Miles y mirarlo fijo. Se mordió de nervios intempestivos el labio inferior pero se arrepintió del acto al sentirlo todavía abierto y con sabor a sangre. Eso de no escatimar en recursos para mejorar la calidad de vida le sonó tan familiar que no supo si sentirse reconfortada o ligeramente asustada. Podía estar semidesnudo volteando sus pantalones, pero ella se tomaba muy en serio lo que le decía aunque una parte de su cerebro estuviera luchando para no mirarlo mucho como loca, otra parte de su cerebro estuviera luchando para olvidarse de la tristeza profunda que sentía y otra parte estuviera luchando para barajar sus opciones respecto a Crawford. 
 
-Claro que quiero hacer algo. Solo tengo que acomodar los cajones de mi mente. Estoy….no sé, estoy como en shock. Jamás pensé que me haría este tipo de daño. Pero te aseguro que no es mi intención que se quede así, y que más que nunca deseo tener la última palabra en esto, que no tenga posibilidad de reacción, cobrarle…
 
Pero no quería tomar ninguna decisión precipitada llevada por su enojo, tampoco quería arrepentirse cuando menos lo esperara de las rutas que tomara solo por estar fúrica. Lo pensaría en frío, cuando valiera de algo.
 
-Miles…antes sí lo pensaba, que debía usar la magia con cautela, con humildad, aceptar ciertas cosas…pero tengo tiempo pensando que tienes razón, que no tenemos que escatimar en recursos cuando se trate de mejoras. Lo pienso en serio. Y voy a necesitar ayuda.
 
Pero no en ese momento y no bajo esas condiciones tan extrañas. Se levantó de golpe y le sonrió a medias. Al menos había dado el primer paso y Miles de verdad podía estar seguro de que las cosas no se quedarían así, que de verdad era una lucha que no pensaba dejar pasar. Con un movimiento de varita hizo que la cama volviera a hacerse. Escena del falso crimen contaminada. 
 
-Dicen que para la resaca lo mejor es una cerveza, ¿quieres una? Aunque puede que se te cruce con el café.

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Re: New York Today (Mini)

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